jueves, 28 de septiembre de 2017

IU valora positivamente la sentencia que obliga al obispado a retirar los símbolos franquistas

La formación formulará un ruego al próximo Pleno para solicitar el informe de Patrimonio pendiente con prontitud.

Reprochan al Obispado su defensa basada en que no se trata de "símbolos franquistas”.

Izquierda Unida ha valorado positivamente la sentencia 250/17 del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Cuenca que ordena al Obispado la retirada de la simbología franquista de la fachada lateral de la Catedral.

En concreto, el juzgado considera ajustadas a derecho las resoluciones que el Obispado había impugnado. Es decir: la moción que tanto IU como PSOE presentaron en octubre de 2016 con el citado fin, como el rechazo del recurso que ya interpuso el Obispado, en diciembre. Ambas con el voto contrario del Partido Popular. Un voto, afirma IU, "pretendidamente fundado en cuestiones legales que se han demostrado falsas, y que no ocultan el origen del PP".

IU ha reprochado al Obispado que hayan basado su argumentación en "negar lo evidente, que se trata de símbolos franquistas". Así lo recoge el juez, en vista del informe de la Secretaria del Ayuntamiento en marzo de 2015. Un informe que, lamentan, fue "obviado" por el equipo de gobierno durante algún tiempo.

Así mismo, en IU valoran positivamente que el juzgado les de la razón en cuanto al procedimiento utilizado, pues el Pleno es el máximo órgano de representación de la soberanía municipal, y así lo dice el juzgador. “Lo cual supone enmendar de nuevo un error del Secretario del Ayuntamiento, que entendía que había que estimar el recurso del Obispado”.

Para la formación “es justicia”, puesto que así se cumple con el artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica, “pero también se cumple una demanda popular, que permite a la sociedad conquense desprenderse de los últimos restos de un pasado oscuro para poder afrontar el futuro sin cadenas y en libertad, y que nos acerca a la anhelada III República”. En este sentido, trasladan su felicitación a las Asociación “Ciudadanos por la República” de Cuenca, “auténticos promotores de todas las iniciativas propuestas, que han luchado sin descanso y van a seguir haciéndolo, y que han llevado también el peso del procedimiento judicial”.

Izquierda Unida finalmente ha anunciado que presentará un ruego al Pleno de octubre para que se solicite cuanto antes el necesario Informe de Patrimonio de la Junta de Comunidades, al tratarse la Catedral de un BIC. “Esto es competencia del Ayuntamiento y está en nuestra mano”, afirman, “por lo que tampoco debemos demorarlo en el tiempo”.


miércoles, 27 de septiembre de 2017

IU exige sanciones a los Estados por no cumplir con la acogida de refugiados pero recuerda que esto es fruto de las políticas migratorias de la UE

La portavoz en el Parlamento Europeo, Marina Albiol, señala que "dijimos desde el principio que el acuerdo nacía muerto porque no era vinculante" y pide "menos hipocresía" a la Comisión Europea. Denuncia la reforma de las políticas de asilo y la externalización de fronteras para apuntalar la Europa fortaleza
La responsable federal de Relaciones Internacionales y portavoz de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo, Marina Albiol, ha exigido hoy a la Comisión Europea (CE) que “aplique sanciones” a los Estados miembros de la Unión Europea (UE) por no cumplir con sus cuotas de acogida de refugiados, justo cuando se cumple el plazo estipulado para la reubicación y el reasentamiento de 160.000 personas. La eurodiputada ha destacado que “si los gobiernos europeos pueden incumplir este acuerdo no es más que la consecuencia de unas políticas migratorias europeas diseñadas para conseguir que no entre nadie”, por lo que ha pedido “menos hipocresía” a la Comisión Europea y que “cumpla y haga cumplir las obligaciones internacionales en materia de asilo y protección internacional”, en lugar de “aumentar la inversión para apuntalar la Europa fortaleza”.
“Dijimos desde el principio que este acuerdo para acoger a las personas refugiadas nacía muerto porque no era vinculante para los Estados miembros y, además, que era insuficiente porque la Unión Europea tiene la posibilidad de acoger a muchísimas más personas de las estipuladas”, explicó Albiol.
“Pues bien -apostilló- hoy se acaba el plazo y lo que vemos es que los Estados no cumplen, que el Estado español, por ejemplo, sólo ha acogido a un 11% de las personas que se comprometió, por lo que esperamos que la Comisión Europea, lo mismo que se emplea con firmeza para imponer y hacer cumplir sus políticas económicas, haga lo propio con unos gobiernos que se niegan a respetar la Convención de Ginebra”.
No obstante, Albiol ha recordado que “la Comisión Europea no puede resguardarse en un discurso hipócrita y culpar a los Estados del fracaso del plan, porque las políticas económicas que diseña están orientadas a lo contrario de la acogida y el respeto del Derecho internacional”. La UE se dirige “hacia un modelo en el que nadie tenga la posibilidad de entrar legalmente”, así que “si vamos hacia ahí, parece difícil que ni Juncker ni Tusk puedan exigir nada” a los gobernantes europeos.
La portavoz de IU en la Eurocámara insistió en que “escuchamos con frecuencia los toques de atención de Juncker” a los Estados miembros, pero “de lo que no se habla es de la perversión del sistema”. La UE “está inmersa en una reforma de sus políticas de asilo que discriminan a las personas y reducen el estatus de refugiado a aquellas que huyen de lo que la UE considere un conflicto armado”, además de poner en tela de juicio que incluso “personas perseguidas por motivos políticos, religiosos o de género puedan tener acogida en la UE”.
En este sentido, Albiol ha aclarado que, por ejemplo, los ciudadanos de Mali, donde hay un conflicto armado con tropas francesas desplegadas sobre el terreno, no tendrían este derecho porque la UE no le da categoría de guerra.
Por otro lado, lamentó el “éxito” de la Comisión y el Consejo a la hora de introducir “una diferenciación grave entre lo que ellos consideran migrantes económicos o personas que pueden pedir asilo político”. Para la eurodiputada “dividir a las personas que se juegan la vida en el mar o en las vallas para llegar a la UE ignora todas las recomendaciones y reglas internacionales” y, además, “institucionaliza la xenofobia”.
Albiol acusó también a ambas instituciones de “dar rienda suelta al cinismo más absoluto” y de “jugar con la vida de millones de personas”. “No se puede criticar a Erdogan de cara a la galería y luego mantener el ‘acuerdo de la vergüenza’ con Turquía, no se pueden verter ‘lágrimas de cocodrilo’ por los muertos en el Mediterráneo y apoyar financiera, logística y militarmente a las milicias que actúan como guardacostas libios”.
“La externalización de las fronteras en Turquía, Libia y Marruecos”, los acuerdos “a espaldas de la ciudadanía con países como Sudán o Níger”, los “chantajes a Afganistán para que acepte el retorno de miles de afganos y afganas” a cambio de mantener la ayuda al desarrollo o “la militarización de mares y fronteras” son “contrarios a la acogida y la solidaridad”, dijo
La apertura de “vías legales y seguras, los visados en origen y la cooperación en forma de ayuda al desarrollo y no de armas, material antidisturbios y control militar fronterizo son la solución”. En definitiva, “respetar la Convención de Ginebra y el Derecho internacional”, insistió.

martes, 26 de septiembre de 2017

REPÚBLICA FEDERAL Y SOLIDARIA


Frente a la pinza entre nacionalismos, un pacto nacional y de clase

No iré a votar, porque no quiero caer en el juego de la confrontación. Votar es dar legitimidad a la consulta, se vote lo que se vote.

La aprobación de la ley del referéndum y la de la transitoriedad hacia la Republica catalana independiente se aprobaron en el Parlament saltándose también la legalidad del Estatuto de Autonomía tal como lo expresó Joan Coscubiela en el pleno. Queda sustituido el Estatut de Autonomia por una ley aprobada en el Parlament saltándose el quórum mínimo de 90 diputados (dos tercios). Otro tanto la ley de referéndum tramitada sin querer oír los informes de los letrados del Parlament advirtiendo de la irregularidad. Estas aprobaciones exprés han afectado al bloque independentista restándole apoyos. Vale la pena recordar que la mayoría parlamentaria no se corresponde con una mayoría electoral, que los votos metropolitanos en algunos casos valen la mitad de las otras circunscripciones gracias a una ley electoral no proporcional.

Pero estas actuaciones y su desprestigio han quedado tapadas por la actuación del gobierno del PP, utilizando la ley para impedir el referéndum y escondiendo su responsabilidad en no abrir ni una vía de dialogo y negociación y cayendo en la provocación del bloque independentista, que ha visto favorecida su causa al situarse el debate entre represión y democracia en lugar de independencia sí o no.

Todavía a fecha de hoy 18 de setiembre no sabemos cómo se nos presentara el 1-O. El president y vicepresident de la Generalitat enviaron una carta a todas las alcaldías de Catalunya, dando por supuesto que se dispondría de los locales habituales para el referéndum y lo que ha ocurrido es que 700 alcaldes que han puesto locales municipales para el referéndum están imputados y pueden acabar procesados. Por cierto que quedan en el aire en muchos casos los lugares de votación, y de los censos, mesas electorales, papeletas, lo que se sabe es por la prensa.

Está claro que a mayor reacción del PP más oxígeno al independentismo y a los que defienden participar el 1-O como un acto de confrontación con el gobierno del PP. Y por tanto es bastante probable que el nivel de confrontación aumente más todavía hasta límites difícilmente soportables, vista las actuaciones que están llegando hasta la suspensión cautelar de actos de debate sobre la situación en Catalunya, además de requisar papeletas y propaganda electoral.

La pinza de nacionalismos

Hay una pinza entre independentistas (PDCAT antes CDC, ERC, CUP) y los inmovilistas (PP, C’S) que nos tiene atrapados a los que no que nos identificamos con ninguno de los dos, y que por cierto podemos ser la mayoría en otro referéndum, el día que se celebre una referéndum con plenas garantías democráticas.

El 1-O, si llegan a ponerse las urnas, no será un referéndum con garantías democráticas. La mayoría no se sentirá interpelada, no habrá reconocimiento internacional, no se cumplen las condiciones de la Comisión de Venecia, órgano consultivo del Consejo de Europa. Está claro que pase lo que pase el día 1-O no se solucionará nada, pero seguirá la confrontación.

El día 1-O igual que muchísimas personas no iré a votar, porque no quiero caer en el juego de la confrontación. Votar es dar legitimidad a la consulta, se vote lo que se vote.

Pero llegue a celebrase la consulta o no el objetivo está cumplido, el nivel de confrontación está alto y queda claro que ambas partes de la confrontación ganan. Los independentistas porque en las ya próximas elecciones tendrán movilizado a tope su electorado, igual que por otra parte lo estará, en Cataluña y en el resto de España, el electorado del PP y C’s.

Pacto Nacional por el Referéndum

En esta confrontación hay un peligroso silogismo. Algunos piensan que los enemigos de los independentistas, el PP y C’S, son sus amigos o sus aliados, por aquello de que los enemigos de mis enemigos son mis amigos. No es cierto, se ve claro a poco que se profundice. El gobierno catalán de convergentes y ERC con el apoyo de la CUP recorta tanto o más que el gobierno del PP apoyado por C’s. Recortes en sanidad, educación pública, ayudas sociales. Que pese al izquierdismo en Madrid de ERC, están gobernado Catalunya con una derecha tan corrupta como el PP. Que históricamente el nacionalismo catalán ha votado a favor de las reformas laborales, de las reformas de las pensiones, de una fiscalidad insuficiente para mantener el estado social, y que ambos (PP y CDC) compiten para ser el partido más corrupto de Europa.

El modelo social de ambos gobiernos es el mismo: precariedad en la vida y en el trabajo, bajos salarios, exclusión, desigualdad, inseguridad, represión, el mantenimiento cueste lo que cueste del modelo de explotación de la gente trabajadora y de la mayoría del pueblo a beneficio de unas minorías privilegiadas, blindadas en el poder económico, mediático y político. Toda la confrontación se reduce a la cuestión nacional, ni una sola confrontación para defender derechos y condiciones de vida de las gentes de Catalunya.

La iniciativa del grupo parlamentario de Unidos Podemos, las Mareas, En Comu Podem, de promover un amplio encuentro de representantes institucionales merece todo el apoyo. Evitar la escalada de confrontación y abrir una brecha para un nuevo escenario en Catalunya y España para salir de la pinza entre los nacionalismos. Echar al gobierno del PP es una cuestión de higiene democrática. También lo es que en Catalunya se pueda expresar una mayoría con un gobierno de izquierdas. Matemáticamente es posible hacerlo en las cortes y no imposible en el Parlament, solo hay que desplazar el eje del debate de lo identitario al eje social, a la realidad en la que hoy malviven millones de personas en Catalunya y en el resto de España.

Es una oportunidad que nos merecemos los que no queremos ser prisioneros de la pinza entre nacionalismos catalán y español por más tiempo. Será la hora de visualizar que más allá de retórica de confrontación hay alternativas.

El Pacto Nacional por el Referéndum, suscrito por centenares de entidades catalanes, pero también por IU, PCE, Podemos, entre otros, es un elemento esencial para salir de la pinza. Un referéndum pactado, con plenas garantías, que interpele a la mayoría, que tenga reconocimiento internacional es una asignatura pendiente. Pero a estas alturas con eso no es suficiente, cuando la recuperación hace aumentar los beneficios y los salarios siguen desplomados gracias a las reformas laborales, gracias al paro y la precariedad. Se necesita, en Cataluña y en España, un pacto nacional y de clase, con sindicatos, organizaciones sociales y partidos políticos que aporte soluciones para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de millones de personas, en Catalunya y en el conjunto de España.

Un pacto que tenga correspondencia en Cataluña y en España, que se apoye en una mayoría que debe desalojar al PP del gobierno de España y avanzar a un nuevo escenario que permita resolver los problemas laborales, sociales y políticos que hoy provocan las políticas de austeridad del gobierno catalán y del gobierno español.

Para nosotros este debería ser un proceso constituyente hacia la III República Federal, plurinacional, pluricultural, plurilingüística y que dé garantías constitucionales plenas del derecho al trabajo, a un salario digno, a la vivienda, a la educación, la sanidad, las pensiones, la dependencia, la igualdad y el respeto y protección de todos los derechos humanos.

domingo, 24 de septiembre de 2017

REPÚBLICA FEDERAL Y SOLIDARIA


La izquierda tiene la obligación de mirar más allá del día 1 de octubre

Aunque no considere la Consulta como un Referéndum con todas sus consecuencias, nos debemos oponer a cualquier intento de intervención de las instituciones catalanas


Es cada vez más evidente que el desarrollo del proceso de Cataluña va a condicionar cada vez más la coyuntura política de todo el Estado, de manera que el régimen va a intentar aprovechar al máximo la tensión provocada por la presión independentista para generar una crisis institucional que le permita aplicar cambios institucionales y políticos que en condiciones normales no se atrevería ni a plantear.

El PCE ha planteado en determinadas ocasiones su posición en defensa de la Republica Federal como nuestro Modelo de Estado. También ha manifestando su posición en relación con la convocatoria de una consulta por la Generalitat, que entendemos no tiene la legitimidad para ser considerado un Referéndum del que se deriven consecuencias político/jurídicas, además de que no ha sido acordado por las dos partes.

Cuando se acerca el momento de máxima tensión, que parece situarse en torno a la celebración o no de la propia consulta, hay que dejar claro, en primer lugar que, aunque no considere la Consulta como un Referéndum con todas sus consecuencias, debemos tener claro que nos debemos oponer a cualquier intento de intervención de las instituciones catalanas por parte del Gobierno de Rajoy, haciendo máximo responsable al gobierno del PP de la escalada de confrontación que se está dando en Cataluña por no haber abierto ninguna vía de diálogo y negociación.

En segundo lugar, y de forma especial, debemos plantear que tanto la izquierda catalana, como la del resto del Estado, tiene la obligación de mirar mas allá del día 1 de octubre, porque la cuestión de fondo es cómo se va a gestionar lo que ya es evidente que será una confrontación, tanto institucional, como sobre todo social, confrontación de la que también hacemos responsable al Gobierno de la Generalitat por no haber gestionado de una forma democrática la respuesta a la cerrazón autoritaria del PP y haber llevado a cabo un proceso unilateral.

Pasado el 1 de octubre, tenemos el reto de dirigirnos, tanto a quienes han podido pensar que es más fácil conseguir una hipotética República catalana que conseguir un cambio del marco institucional del Estado Español que permita el reconocimiento del Derecho de Autodeterminación, como a quienes entienden, por el contrario, que es más fácil la consecución de cambios a nivel de Estado.

Ambos sectores de la sociedad catalana deben encontrar una referencia que se sitúe en una perspectiva de generar esperanza frente a la frustración que puede generar el callejón sin salida al que se puede llegar, tanto por la reacción autoritaria del Gobierno del PP como por la incapacidad del Gobierno de la Generalitat de gestionar una imposible declaración unilateral de independencia, o por lo que es más que probable, por la mezcla de las dos cuestiones.

Esta referencia debe partir de una iniciativa que plantee la necesidad de un entendimiento entre el mayor número de fuerzas sociales, sindicales y políticas que asuman la necesidad de un nuevo marco institucional, de manera, que por una parte se garanticen los derechos sociales, laborales y democráticos, a la vez que plantee una propuesta de articulación de un Estado Plurinacional, Multilingüístico, y Multicultural, tal y como ocurrió con el Denominado Pacto por el Referéndum.

Este entendimiento debe tener el objetivo de conseguir en el menor tiempo posible que sendos gobiernos, el catalán y el central, tuvieran la voluntad de hacer posible tanto la celebración de una consulta al pueblo de Cataluña como la recuperación de los derechos sociales, ciudadanos y laborales que con la excusa de la crisis le han robado a la clase trabajadora y capas populares el gobierno estatal y de la Generalitat, porque no hay que olvidar que la mayor parte de las reformas y recortes que hemos sufrido desde 2010 han tenido el apoyo activo de CiU, antecedente del actual PdCat.

Teniendo en cuenta que estamos planteando una cuestión de hondo calado y gran trascendencia, es necesario trabajar ese acuerdo con rigor, discreción y capacidad de gestionar alianzas, buscando un mínimo común que pueda permitir reconvertir la actual dinámica de continuo retroceso de los derechos y de la calidad de vida de la clase obrera y capas populares, que se vienen sufriendo desde 2010.

Este acuerdo debería tener el objetivo de implicar tanto a fuerzas independentistas como a fuerzas que no siendo rupturistas estén por no consolidar una salida autoritaria, antisocial y centralista a la crisis del régimen del 78, de esta manera el PCE debe trasladar esta propuesta al seno de IU y en cuantos espacios tengamos representación, para que pueda ser una realidad lo antes posible.








domingo, 10 de septiembre de 2017

Resolución del Comité Federal del PCE en apoyo de todas "las Juanas"

El Comité Federal del PCE consideramos que Juana Rivas ha sido condenada por proteger a sus hijos de un maltratador con sentencia firme.

Denunciamos que la justicia está teniendo en todo momento un sesgo patriarcal que no favorece los derechos de la mujer y sus menores.

Volvemos a manifestar que por desgracia el caso de Juana, no es un caso aislado, estamos visibilizando una doble victimización. La mujer que, con todo el esfuerzo que conlleva separarse de su maltratador y con el miedo a denunciar que va siempre unido a los casos de violencia machista, se encuentra desamparada ante quienes deberían protegerla. La ley de violencia de género no recoge la retirada de la custodia a los padres maltratadores.

No olvidamos las víctimas menores que han sido asesinad@s por sus padres en lo que va de año. ¿Cómo podemos pedirle a una madre que entregue a sus hij@s a un hombre que sabe que puede usarlos para hacerle daño, que sabe que puede golpearlos y humillarlos como hizo con ella? ¿Dónde está la protección a la infancia? ¿Quién se preocupa del bienestar y la seguridad de es@s menores? Los derechos de la infancia deben prevalecer

sobre el deseo del adulto. Así como el derecho de la persona menor a ser escuchada. Por ello, el PCE planteamos el mes pasado una iniciativa a la sociedad de autoinculpación ante las citaciones del juzgado que se inició el 31 de agosto y hoy apoyamos y llamamos a participar en todas las manifestaciones convocadas, a las 19h en diferentes ciudades de España.

Porque todas unidas debemos salir a la calle para luchar "contra la violencia institucional como última expresión del machismo estructural arraigado en nuestra sociedad". "Las instituciones no pueden seguir animando a las mujeres a que denuncien la violencia machista mientras el sistema no las protege ni a ellas ni a sus menores.

Por todo ello exigimos que el caso de Juana Rivas se trate como un caso de violencia de géne ro; que se cierren todas las causas contra ella y su entorno y se le entregue la custodia de su hija e hijo, que se encuentran en Italia desde la semana pasada sin poder mantener ningún tipo de contacto.

Por todas las Juanas, contra la violencia patriarcal con la unidad en la lucha venceremos!

jueves, 31 de agosto de 2017

Mientras Occidente fabrique terroristas, habrá atentados

¿No ha llegado el momento para Occidente de preguntarse sobre sus responsabilidades, sobre la manifiesta ineficacia de las soluciones policiales y militares contra el yihadismo y sobre su responsabilidad en la fabricación de terroristas?
Tanto en Occidente como en Oriente, solo las soluciones policiales y militares contra el yihadismo conducirán siempre a un callejón sin salida y le alimentarán cada vez más.  Anteayer una bomba estallaba en Bagdad, ayer unos asesinos atacaban en Londres, hoy un coche ataca a la policía en París, ¿y mañana?

Quince años después del desencadenamiento de la guerra contra el terrorismo dirigida por Estados Unidos y apoyada por la mayor parte de los países occidentales, entre ellos Francia, cada vez se contabilizan más ataques calificados de terroristas. ¿No ha llegado el momento para Occidente de preguntarse sobre sus responsabilidades, sobre la manifiesta ineficacia de las soluciones policiales y militares contra el yihadismo y sobre su responsabilidad en la fabricación de terroristas?
Después de su aparición en 2014, tras el comienzo de la campaña aérea de la coalición dirigida por Estados Unidos contra la organización del Estado Islámico (EI), a día de hoy (21/06/2017), los atentados ligados al EI en Europa han provocado 331 víctimas, de ellas 239 en Francia, 37 en Reino Unido, 36 en Bélgica, 12 en Alemania, 5 en Suecia, 2 en Dinamarca.
En Irak, los atentados cometidos por esa organización yihadista provocan una media de 1 500 víctimas cada año entre la población civil, sin contar las producidas en los combates que le enfrentan al ejército iraquí y sus aliados. En los demás países arabo-musulmanes afectados por el EI y sus filiales locales, aunque el balance sea inferior, se trata sin embargo de varios centenares de muertos al año, desde Túnez a Afganistán, pasando por Yemen.
Desde su lanzamiento como consecuencia de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos (2 993 muertos), la guerra contra el terrorismo iniciada por Georges W. Bush ha provocado entre 500 000 y un millón de víctimas, incluso si sirvió también y sobre todo como pretexto para las ambiciones ideológicas y económicas de los neoconservadores americanos entonces en el poder. Igualmente, desde esa fecha se cuentan 544 muertes en Europa por atentados yihadistas y 11 en s Estados Unidos, es decir, un total de 655. Es decir que por cada 1 000 víctimas de esta guerra en Oriente, de las que solo algunas son de yihadistas, hay una víctima en Occidente. ¿ Es éste un discurso de propaganda del EI o de Al Qaeda? No, sencillamente es recordar los hechos.

El precio a pagar
El 11 de septiembre de 2001 no se trataba más que de un crescendo en la serie de atentados que Al Qaeda había perpetrado desde 1992 contra Estados Unidos en África, Arabia Saudita, Yemen, Filipinas y en Estados Unidos mismo. Cierto que fue mucho más importantes que los precedentes, pero se inscribía en su continuidad. No era un fenómeno nuevo en su principio. Todos estos atentados, 11 de septiembre incluido, eran una respuesta al masivo despliegue militar americano en Arabia Saudí tras la invasión de Kuwait por Irak en 1990, y más aún a las entre 500 000 y 700 000 víctimas civiles provocadas por el embargo de Irak que había seguido durante el decenio de 1990. Madeleine Allbright, entonces secretaria de Estado, comentando en 1996 una estimación de la FAO que evaluaba el número de víctimas en medio millón, como “el precio vale la pena”. Washington ya había reaccionado a algunos de esos atentados, en particular en 1998, mediante bombardeos en Afganistán y en Sudan contra bases de Al Qaeda.
Desde hace más de 15 años, el intervencionismo occidental en Próximo Oriente no está justificado o determinado más que por esto: luchar contra el terrorismo. Pero, hay que repetirlo una vez más, los medios empleados -intervención militar y apoyo a regímenes represivos aliados de Occidente- no hacen sino mantener y reforzar las raíces del yihadismo. Recordemos también que el terrorismo es un modo de acción, no una entidad en sí, ni una ideología, ni una religión. Tratándose de yihadismo, ya sea en Próximo Oriente o en África, sigue siendo un movimiento de reacción a lo que es sentido y vivido como una agresión. En toda su historia, no ha actuado ex nihilo, sino siempre como respuesta, empleando el terrorismo en sus ramas extremas. Y su esencia es de orden político y no religioso, ya sea en Irak, Yemen o en el Sahel. Lo religioso no es para él más que un vector identitario allí donde el islam es una referencia endógena de sociedad.

“Atacan nuestros valores”
En Occidente, a cada nuevo ataque yihadista, vuelve el mismo discurso, letanía asestada a la opinión pública, ya sea por la clase política o por los medios: “atacan nuestros valores, la democracia, la libertad”. La dimensión religiosa extremista del yihadismo es puesta en el primer plano de forma exclusiva: es el combate de una ideología islamista contra los valoresoccidentales. La radicalización de un individuo se juzga a través de su adhesión a esta ideología. Además, en Francia este planteamiento es defendido por especialistas en islamología tanto más mediatizados en la medida en que sus opiniones sintonizan tanto con los miedos y fantasmas de la población como con el discurso de una parte de la clase política francesa.
Cuando el EI comete atentados en Irak en mercados o en mezquitas de barrios chiítas, ¿a qué valores ataca? ¿la libertad? ¿la democracia? ¿Es solo porque son chiítas, o en primer lugar porque los sunitas han sido marginados, incluso reprimidos en Irak desde que los chiítas están en el poder en Bagdad? Los atentados del EI en Arabia Saudí, bien reales, pero de los que se habla poco, contra objetivos tanto sunitas como chiítas, ¿apuntan a la libertad y la democracia? ¿No buscan más bien, como Al Qaeda hizo con numerosos atentados en el reino a mediados de los años 2000, desestabilizar la monarquía saudí aliada de los Occidentales? ¿Quién está en el punto de mira de los atentados contra las iglesias coptas en Egipto? Los cristianos como tales o, como el conjunto de los atentados que se han multiplicado en Egipto desde el golpe de Estado de 2013 y que no solo han atacado a los coptos, el régimen del mariscal Sissi y su represión sin límites de los Hermanos Musulmanes y de toda fuerza de oposición incluso las laicas?
Igualmente, ¿a qué atacan los grupos yihadistas del Sahel? ¿A la libertad, la democracia o bien a regímenes que han abandonado a las minorías del desierto? En cuanto a los elementos argelinos del yihadismo en esta región, siguen siendo la herencia del golpe de Estado del ejército argelino de enero de 1992 contra el partido islamista democráticamente vencedor en las urnas. Argelia de 1992 y Egipto en 2013 tienen un punto común que podría resumirse así: vosotros, partidos del islam político que respetáis las reglas democráticas, podéis participar, pero en ningún caso ganar. ¿Cómo empujar mejor a una franja de ellos a irse, como reacción, al yihadismo?

Comprendemos que en Francia o en el Reino Unido, al EI le da igual la democracia, de las libertades, de las terrazas de los bares o de la celebración de conciertos de rock, en definitiva, de lo que son los Occidentales. Pero no lo que hacen en Próximo Oriente, de las miles de toneladas de bombas que tiran allí, de su apoyo a los regímenes que le combaten así como a toda forma de oposición, aunque sea pacífica.

La valentía de Jeremy Corbyn
Aquí no se trata, en absoluto, de justificar y aún menos de excusar estos atentados, sino de situarlos en los contextos que los provocan. A sus determinantes del otro lado del Mediterráneo se añaden los de la orilla Norte: el disfuncionamiento del vivir juntos, la desigualdad en la inserción en el mundo del trabajo según se llame uno Jean o Mohamed, la intolerancia ante las diferencias, particularmente exacerbada por los discursos de los partidos de extrema derecha con fuerte audiencia, y repetidos por otros partidos con fines electoralistas. La discriminación y la desigualdad en función del origen étnico siguen siendo una realidad.
En Francia, antes rampante y de perfil bajo pero bien real, la estigmatización de los musulmanes ha aumentado progresivamente en los años 2000, con la polémica sobre el velo islámico, luego con el asunto Mohammed Merah, para hacerse aún más violenta con los atentados de enero de 2015 contra el diario Charlie Hebdo y el Hyper Cacher. El mecanismo del proceso es, no obstante, sencillo: racismo y discriminación engendran en el seno de la minoría discriminada reacciones identitarias que aumentan su estigmatización por la mayoría dominante, provocando de rebote respuestas más violentas entre esta minoría. Y el puente se realiza con el llamamiento que organizaciones como el EI hacen a los musulmanes que viven en los países que participan en la coalición que le bombardean en Oriente, para que cometan ellos mismos atentados. La oferta de yihad hace así eco a una demanda de yihad.
Muy raros son desgraciadamente los políticos occidentales que se atreven a decir que Occidente debe interrogarse sobre su parte de responsabilidad en el desarrollo del yihadismo incluso en su propia casa. En el Reino Unido, el líder laborista Jeremy Corbyn, en plena campaña electoral en el mes de mayo pasado para la renovación de la cámara de los comunes, asumió el riesgo político de establecer públicamente la relación entre lo que hace su país en Oriente y el aumento de los atentados en su suelo:
“Numerosos expertos, incluso los profesionales de nuestros servicios de información y de seguridad, han subrayado las relaciones existentes entre las guerras que nuestro gobierno ha apoyado o hecho en otros países y el terrorismo aquí, en nuestra casa. Esta evaluación no reduce en nada la culpabilidad de quienes atacan a nuestros niños. […]. Pero una comprensión bien informada de las causas del terrorismo es una parte esencial de una respuesta eficaz que protegerá la seguridad de nuestra población combatiendo más que alimentando el terrorismo” 1/.
En Francia, el candidato a la elección presidencial Emmanuel Macron subrayaba por su parte en la página web de su campaña que “las redes terroristas de Al Qaeda y del EI constituyen un asunto estratégico para Francia (…). Dicho esto, hay que comprender en qué, en Francia, hay un caldo de cultivo, y en qué ese caldo de cultivo es nuestra responsabilidad”. Más precisamente, planteaba la cuestión de los disfuncionamientos de la sociedad francesa que alimentan ese caldo de cultivo:
“Hay que mirar de frente el hecho de que nuestra sociedad, nuestra economía ha producido también anomia, exclusión, destinos individuales que han podido conducir a algunos y a algunas a llegar a atrocidades. (…) Tomar conciencia de los orígenes interiores del terrorismo, es también tomar la medida de las responsabilidades y pensar más ampliamente la respuesta al terrorismo. La ideología islamista (…) no tendría una influencia tan grande sobre los jóvenes franceses si la República no hubiera abandonado a una parte de su juventud”.
La ausencia de reflexión política
Sobre las actuales intervenciones militares exteriores francesas, todas ligadas a la lucha contra el terrorismo, el candidato Emmanuel Macron decía también: “Si no se tiene a mano la solución diplomática y política sobre el terreno, proponer soluciones militares que no son siempre más que a corto plazo es equivocarse siempre”.
¿Existen soluciones políticas construidas y puestas en marcha sobre el terreno, paralelamente a las intervenciones militares contra el yihadismo, capaces de secar su caldo de cultivo político? ¿Paralelamente a los bombardeos en los que participa el ejército francés, el apoyo sin contrapartidas políticas -y no comerciales- concedido al mariscal Sissi en Egipto, a las monarquías del Golfo, al régimen iraquí; la flexibilización de la postura respecto a Bachar Al-Assad -que se ha servido del EI y de Al-Nusra favoreciendo su ascenso-; el apoyo al gobierno maliense sin exigir de él que respete finalmente las promesas, todas traicionadas desde hace decenios, hechas a las poblaciones tuaregs; la complacencia sistemática hacia Israel cuando viola permanentemente desde hace cincuenta años el derecho internacional en los territorios ocupados palestinos. .. Todo esto es susceptible de atenuar el caldo de cultivo del yihadismo que la política de esos regímenes no hace más que mantener, igual que las intervenciones militares occidentales actuales?
A la pregunta de si el yihadismo ataca en Occidente a valores la respuesta es: no a los que son proclamados, sino a la forma en que son aplicados. Tanto en Occidente como en Oriente, solo las soluciones policiales y militares contra el yihadismo conducirán siempre a un callejón sin salida y le alimentarán cada vez más. Mientras Occidente prosiga políticas que contribuyen a fabricar terroristas aquí y allí, habrá atentados en todos los países promotores de la guerra -sin fin- contra el terrorismo.

 Marc Cher-Leparrain

martes, 29 de agosto de 2017

Cambios en el paisaje 25 años después del incendio forestal de Terra Mítica

El Parque Temático Terra Mítica se construyó al pie de la Sierra Cortina de Benidorm, en un terreno que hasta agosto de 1992 era conocido como “la mayor pinada del Mediterráneo”. Sobre los planos, el terreno figuraba como “no urbanizable de especial protección forestal” y en su entorno se proyectaba la creación de un gran parque forestal.

El 11 de agosto de 1992, hace ahora 25 años, un incendio forestal arrasó la pinada. Eran años salvajes en el litoral español, el “ladrillo” campaba a sus anchas y los cambios en el uso del suelo forestal se gestionaban a golpe de cerillazo, influencias políticas y recalificación. La impunidad era casi absoluta: el origen de estos fuegos no se investigaba; o si se investigaban no se determinaban las causas o no aparecían los culpables.
Cuando ocurrió el incendio, hacía 9 meses que Eduardo Zaplana había llegado a la alcaldía de Benidorm. Hasta ese momento, e incluso tras el incendio, Zaplana y el resto de los alcaldes de la Marina Baixa se habían opuesto a urbanizar lo que hasta entonces era “el pulmón verde de Benidorm”. Además de defender el futuro forestal de la zona quemada, Zaplana culpó a la Consellería de Medio Ambiente de “descoordinación y lentitud en las tareas de extinción”.
Tres años más tarde, en 1995, recién elegido Zaplana presidente de la Comunidad Valenciana, el proyecto de Terra Mítica fue declarado de interés para la Comunidad Valenciana. En 1996 se creó la sociedad Parque Temático de Alicante S.A., que ese mismo año se beneficiaba de la expropiación de los terrenos arrasados en el incendio y daba luz verde para construir una enorme zona hotelera, dos campos de golf y un parque temático. El complejo fue inaugurado el 27 de julio del año 2000 ante más de 2.000 invitados, entre ellos el actual Rey Felipe VI.

El sueño duró cuatro años y en 2004 el parque entraba en suspensión de pagos. Una década más tarde la Generalitat Valenciana vendía su participación en Terra Mítica a la empresa Aqualandia por 65 millones de euros.
Además de quemarse la famosa pinada, la operación Terra Mítica evaporó cerca de 400 millones de euros de dinero público. Y los terrenos y la instalaciones acabaron finalmente en manos privadas. Aquello olía mal y entró en escena la fiscalía. Tras una larga instrucción judicial que duró 11 años, la Audiencia de Valencia condenó en abril de 2016 a dos exdirectivos (el excuñado de Zaplana, entre ellos) y a 20 empresarios por varios delitos contra la Hacienda Pública, estafa, y falsedad.
El mítico incendio forestal de Terra Mítica quedará en la memoria no sólo por cambiar el paisaje de la Marina Baixa alicantina, sino por dibujar una estampa fiel de la España de la corrupción urbanística. Una España donde los árboles molestan. Pero este y otros muchos incendios forestales en zonas costeras avivaron la conciencia social, los medios de comunicación y las fuerzas políticas. Y en este cambio algo tienen que ver las organizaciones ecologistas que en éste y otros muchos lugares han denunciado la profunda transformación de nuestro litoral. Y ahora que parece que volvemos al ladrillo, conviene tener en cuenta esta historia reciente para no repetir errores, como contábamos hace poco en nuestro informe Protección a toda Costa.
¿Qué ha cambiado desde aquel “mítico” año de 1992? Aunque ya era tarde para la pinada de Benidorm, en 1995 llegó la reforma del Código Penal con la inclusión de diversos tipos penales relativos al daño al medioambiente y la ordenación del territorio, el delito de provocar incendios forestales entre ellos. En 2003 la Ley de Montes del PSOE prohibió la recalificación de terrenos quemados en 30 años. En 2005 se crea la Fiscalía General de Medio Ambiente y dos años más tarde las secciones de Medio Ambiente en las Fiscalías Territoriales. A partir de 2008 las memorias anuales de la Fiscalía General del Estado incluyen la descripción del trabajo de estas secciones y datos sobre el número creciente de diligencias, procedimientos y sentencias condenatorias por delitos contra el medio ambiente, incluidos los incendios forestales. Así, y según un cálculo de la Fundación Civio, desde la creación de la Fiscalía de Medio Ambiente se han señalado 1.284 sentencias por delito de incendio forestal, de las cuales 983 (el 76,5%) fueron condenatorias.
Evolución de las sentencias por delito de incendio forestal en España. Fuente: Greenpeace España, 2017 a partir de las Memorias de la Fiscalía General del Estado.

Han pasado 25 años. El marco legal ha cambiado y el paisaje de la impunidad se va transformando poco a poco. No podemos descartar que pueda haber incendios forestales causados por cambios de uso del suelo. Según la Fundación Civio, sólo el 0,15% de los incendios ocurridos entre 2001 y 2013 se provocó para obtener una modificación en el uso del suelo. Y sobre el cambio de uso, además, convendría señalar la tendencia al cambio de uso forestal a agrícola, que es el cambio dominante en muchos paisajes donde el cultivo del viñedo, los cítricos o los cultivos de regadío son los motores de la transformación del paisaje rural.
El incendio forestal que permitió el pelotazo de Terra Mítica existió, fue real, es historia de España. Pero no podemos seguir hablando de la especulación urbanística como una de las principales causas de los incendios forestales en España. No se ajusta a la realidad. Ahora tenemos otro paisaje, en especial otro paisaje forestal que necesita de respuestas más incómodas y complejas propias de un siglo XXI marcado por el cambio climático.

GREENPEACE