martes, 3 de julio de 2018


El triunfo de la extrema derecha: la era neoliberal explota en una ola neofascista

DE LA EUROPA DE LOS MERCADERES A LA EUROPA DEL RACISMO GENOCIDA

Hemos de convertir Europa en lo que dice ser: una unión social y política que respeta los derechos humanos.



La UE ha sido contundente y demoledora contra aquellos gobiernos que han intentado hacer políticas económicas de tipo social y alternativo al neoliberalismo vigente, pero es absolutamente dócil con los discursos racistas y xenófobos de centroeuropa, Europa del este o Italia. La UE no bromea con el neoliberalismo: la economía es algo demasiado importante como para confiársela a los pueblos. En cambio, de la democracia y de los derechos humanos, de ello sí es posible reírse.

De hecho, no ha dudado en chantajear, presionar y amenazar al gobierno de Chipras en Grecia, para que pusiera en marcha medidas de recortes sociales contra el pueblo, para seguir pagando los intereses y la deuda con los banqueros alemanes y franceses. Sin embargo, se muestra completamente débil, complaciente e incluso apoya y secunda las políticas xenófobas de los países europeos gobernados por la extrema derecha. Como denuncia Alberto Garzón, Coordinador de Izquierda Unida, “el acuerdo que ha firmado el Consejo Europeo sobre migración es impropio de supuestas democracias avanzadas, y el mejor posible para la extrema derecha”. Porque, como él dice, es un acuerdo que no compromete a los países más xenófobos y antiinmigración, con el que han salido absolutamente satisfechos.

Mientras anunciaban la noticia de que habían muerto al menos cien personas, entre ellos tres bebés, en el naufragio de una patera, al impedir el ministro de interior ultraderechista de Italia a las ONGs acudir a su rescate, los gobernantes de la UE estaban reunidos para acordar medidas ante la crisis humanitaria de las personas refugiadas. La solución xenófoba promovida por los gobiernos de ultraderecha se ha impuesto: un mayor control de las fronteras, el bloqueo de los migrantes en el Mediterráneo y la creación de centros de detención de migrantes dentro y fuera dela Unión Europea. Es decir, Guantánamos europeos, siguiendo el modelo norteamericano.

Italia y Austria, con gobiernos en coalición con la extrema derecha, junto con el Grupo de Visegrado –Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia–, con gobiernos directamente de extrema derecha, han sido especialmente eficaz forzando la agenda europea hacia posiciones cada vez más xenófobas en la acogida de refugiados e inmigrantes.

En la última década, los totalitarismos de extrema derecha, que habían quedado relegados en Europa a tener una presencia residual tras la Segunda Guerra Mundial, han resurgido de sus cenizas y han regresado, más radicalizados si cabe, convirtiéndose en algunos casos en parte del gobierno en sus respectivos países. De ser excepciones periféricas, han pasado a situarse en la centralidad del tablero europeo. La extrema derecha se está extendiendo por toda la UE como un cáncer.

En Alemania, la ultraderecha de la AfD se dispara hasta el 13% del voto con un discurso contra la política de acogida de refugiados, con tonos claramente racistas, consiguiendo volver a entrar en el Bundestag por primera vez desde el nazismo. Mientras Ángela Merkel endurece la política de inmigración ante las presiones de la CSU, que intenta ganar puntos de cara a las elecciones frente al partido ultraderechista que amenaza con debilitar al CSU con una retórica extremista al estilo Trump. Austria también se sube a la ola de la ultraderecha europea. En Suiza gobierna la extrema derecha, de la mano de la Unión Democrática del Centro (SVP). En Hungría, Víktor Orbán. En Finlandia, Timo Soini se ha convertido en ministro de Exteriores. En Grecia, Amanecer Dorado. En Dinamarca, el gobierno en minoría necesita el apoyo del ultraderechista y anti-inmigrantes Partido Popular Danés (DF) para tomar decisiones. El Partido de la Libertad holandés, considera que sus provocaciones xenófobas le lanzarán al gobierno del país. En Francia la ultraderechista Marine Le Pen, que lidera el Frente Nacional (FN), disputa la presidencia de la nación consiguiendo alcanzar la segunda vuelta en las presidenciales francesas. El belga Vlaams Belang, la italiana Liga Norte, el británico Ukip o el finlandés Partido Finns avanzan posiciones y cada vez se vuelven más radicales y agresivos en sus discursos y sus prácticas atizando el odio contra el extranjero.

¿Qué está ocurriendo en el mundo? Mientras que en 2000 la UE imponía sanciones a la Austria de Jorg Haider, en 2018 ésta va a asumir la presidencia europea con Sebastian Kurz. Tras la devastadora Segunda Guerra Mundial impulsada por los regímenes fascistas, se llegó al acuerdo de que la democracia liberal era la menos mala de las alternativas posibles. Pero ahora, la extrema derecha se está nutriendo de la dramática situación de los refugiados, la mayor crisis migratoria en Europa desde 1945. Los xenófobos están alentando la exacerbación de la simbología emocional de la patria y la soberanía nacional para enfrentarse a una supuesta invasión extranjera, frente a lo que fue un proyecto comunitario de la Europa de los pueblos y la solidaridad. De esta forma la noción de que Europa está siendo “invadida por musulmanes y terroristas” ha ganado una considerable fuerza en la última década y los partidos de extrema derecha cada vez más despliegan esta retórica para presentar al islam y los extranjeros como una amenaza a la supuesta “unidad nacional y cultural” de los países y del continente.

Es más sorprendente que esta xenofobia cale en la población europea cuando la cantidad de refugiados llamando a las puertas de la UE es hoy exponencialmente menor que hace tres años. Incluso entonces, cabía preguntarse por qué la entrada de un millón o dos de personas a una comunidad de 510 millones era y es presentada como una “crisis”.

Con todo, la presión actual de la extrema derecha en Europa ha hecho cambiar los términos del debate. Hace unas semanas, el gobierno español sacaba pecho ante su decisión de acoger al Aquarius frente la política fascista de políticos como Salvini. Pero hoy Merkel y Macron, con Sánchez aspiran, no a reformular el conjunto de las políticas de acogida de la Unión, sino a crear “centros cerrados” para inmigrantes en los puertos de llegada de Europa, una iniciativa idéntica a la de los centros de internamiento de extranjeros (CIEs) que han sido duramente criticados por organizaciones de derechos humanos y que son los “guantánamos” tan denunciados.

Lo cierto es que la era neoliberal está culminando en Europa y Estados Unidos con una explosión neofascista, que ha integrado a la primera, en donde una xenofobia política y social está ahogando aún más la agenda de la UE, que ha pasado de ser la Europa de los mercaderes a la Europa del racismo genocida. Esta es la realidad de la Fortaleza Europa: autoridades tan ciegas por su obsesión con el asunto de la inmigración que han perdido la capacidad de reconocer la más básica de las obligaciones hacia otros seres humanos.

Debemos reclamar una movilización que denuncie la responsabilidad del neoliberalismo respecto del auge de este neofascismo. Exigir y obligar a cumplir a nuestros dirigentes con los principios de respeto y garantía de derechos humanos. No es una opción. Es lo que nos permite sentirnos parte de una civilización o engrosar las filas de la barbarie. Hemos de convertir Europa en lo que dice ser: una unión social y política que respeta los derechos humanos, prohíbe las expulsiones colectivas e impide la extradición de personas a estados donde puedan sufrir muerte, tortura o tratos inhumanos o degradantes.



sábado, 23 de junio de 2018


Medianero: “El gobierno central debe gestionar directamente las líneas de autobús o sacar una licitación a la altura para que el servicio siga.”

IU ha mostrado su preocupación porque la licitación AC-CON-02/2018 que incluye las conexiones en autobús de Cuenca con otras provincias y regiones, haya quedado desierta e insta al ejecutivo de Pedro Sánchez (PSOE) a “tomarse en serio” este problema de la provincia y no dejarlo morir como Mariano Rajoy.

Izquierda Unida en la provincia de Cuenca ha analizado la licitación AC-CON-02/2018, que incluye las líneas de autobuses de la ruta VAC-212 e hijuelos que quedó desierta esta misma semana al no presentarse ofertas para el servicio. Estas líneas terrestres de transporte conectan a la provincia de Cuenca con su capital y con otras provincias de la región y otras comunidades autónomas (Valencia).

Así, sin las diversas rutas que podrían quedar sin servicio, y tal y como IU viene denunciando desde hace más de un año, Cuenca perdería conexión con Motilla del Palancar o Belmonte y comarca. Igual manera La Mancha, con localidades como Mota del Cuervo o Las Pedroñeras, se desconectarían también de La Mancuela (Motilla). En definitiva una “desconexión” prácticamente completa de la provincia con sus pueblos y su capital.
Por otro lado, y por si esto fuera poco, la provincia perdería la comunicación con localidades de Albacete, Toledo (incluyendo la propia capital regional) o Ciudad Real. Además, por supuesto, de una reducción casi total de las conexiones con Valencia en la mayoría de los municipios.
Para el coordinador Provincial de IU en Cuenca, Jacobo Medianero, “nosotros apostamos por gestionar las líneas de autobuses de manera directa porque los servicios públicos no deberían ser negocios, pero pedimos que se tomen medidas que aseguren al 100% la continuidad de todas las paradas y si se va a sacar una licitación que pueda ser interesante para que haya participantes. Todo menos dejar morir la única comunicación que le queda a la provincia entre ella, con otras zonas de la región y con otras comunidades.”
Y es que según Medianero “es el momento de apostar con fuerza por el mantenimiento de todas las rutas. IU ha estado en la lucha porque no desaparezcan las diversas comunicaciones durante más de un año, con campañas propias y esfuerzos importantes para nuestra organización y no hemos estado solos. Ahora debemos pedir al gobierno regional que apueste decididamente por el mantenimiento de todas y cada una de las paradas.”
Medianero ha asegurado que “no es necesario recordar lo que sucede a una provincia envejecida si, además, pierde las únicas posibilidades de comunicación con centros escolares y universitarios o el médico. Es el fin y vamos a retomar el pulso para evitarlo.”



miércoles, 20 de junio de 2018

El impuesto al sol es ilegal en Europa, y tú lo has hecho posible

Sí, por fin podemos decirle adiós al sinsentido del impuesto al sol. La voz de la ciudadanía ha sido escuchada, y ahí estaba la tuya. Cientos de miles de personas y organizaciones de toda la Unión Europea hemos reclamado estos años el derecho a participar en la transición energética, y lo hemos conseguido.

Ha sido posible gracias a tu apoyo, FIDEL, y al de las más de 100.000 personas cuya firma pudimos entregar el mes pasado en el Ministerio de Energía, tras colgarnos de la fachada de su edificio y colocarle placas solares para pedir el fin del impuesto al sol. Casi tres años de campaña —en los que hasta le hemos dedicado una canción a Mariano Rajoy— culminaron la semana pasada, poniendo fin a la normativa de autoconsumo más restrictiva del mundo.
El reciente acuerdo de la UE reconoce, por primera vez, el derecho de las personas a participar en la revolución energética de Europa y derriba barreras importantes a la lucha contra el cambio climático como el impuesto al sol y la carga excesiva de trámites administrativos. Las personas tenemos así un mayor control sobre la energía, tanto de forma individual como colectiva. Podemos liberarnos del poder de las grandes eléctricas produciendo, intercambiando, vendiendo y almacenando electricidad renovable. Todo esto a partir de 2021, pero trabajaremos para que sea antes.
Lamentamos, eso sí, que los gobiernos y el Parlamento europeos hayan rebajado su ambición en la aportación mínima de energías renovables en la cesta energética para el año 2030 hasta un 32%: un objetivo demasiado bajo que permite que las eléctricas sigan enganchadas a los combustibles fósiles. Seguiremos reclamando una aportación mínima del 45% para cumplir con nuestros compromisos climáticos de París.
Una vez más, el poder de la gente ha conseguido una victoria para el medio ambiente y para el planeta. Ahora, vamos a por la próxima. Desde Greenpeace presionaremos al Gobierno español para que ponga urgentemente fecha para alcanzar un sistema eficiente, inteligente, 100% renovable y en manos de la gente, para luchar contra el cambio climático y la contaminación del aire que amenazan nuestras vidas.
GREENPEACE

lunes, 18 de junio de 2018


Izquierda Unida presentará alegaciones contra el derribo del muro del Parque San Julián, en caso de que se exponga al público



El cerramiento del Parque estaría protegido de haberse aprobado un Catálogo de Bienes Inmuebles del municipio.
La formación de izquierdas, dispuesta a llamar a la movilización para defender el muro.
 Izquierda Unida presentará alegaciones contra el derribo del muro del Parque de San Julián, en caso de que este proyecto sea sometido a exposición pública, tal y como manda la ley. El proyecto aprobado por acuerdo de la Junta de Gobierno local, es decir, por el PP en solitario, el pasado 7 de mayo, debe ser expuesto al público, tal y como dice el punto segundo del citado acuerdo.
La formación de izquierdas recuerda al equipo de gobierno que “el cerramiento del parque de San Julián estaría protegido de haberse aprobado un Catálogo de Bienes Inmuebles del municipio”. Una ciudad debe proteger siempre su patrimonio inmueble. Y Cuenca no tiene protección alguna fuera del Casco Antiguo. “Ni PP ni PSOE han sido capaces de aprobar un Catálogo de Bienes Inmuebles durante los últimos 20 años, a pesar de que obligan tanto las leyes urbanísticas (art. 35 TRLOTAU) como la Ley de Patrimonio Histórico Español”.
Consecuencia de la ausencia de Catálogo ha sido la pérdida ya de numerosos inmuebles valiosos “y este podría ser el siguiente” temen. La documentación del fallido POM de 2006 contenía un borrador de Catálogo que nunca llegó a aprobarse. Y en el caso concreto del Parque, incluía una ficha específica para proteger el muro, la número 8, que califica el cerramiento como “arquitectura culta del s. XX” y define su estado de conservación como “buena”.
En IU lamentan que el pasado mes de febrero, cuando propusieron al Pleno la aprobación de este mismo Catálogo como “solución provisional mientras se elabora el definitivo del nuevo POM”, la moción fue rechazada por PP y PSOE. “Lo hacíamos con toda la intención”, afirman, “porque justo entonces se perdió la herrería de Antonio Maura y también están en riesgo los edificios de la calle de Los Tintes en manos de la Fundación Sánchez Vera o el de José Cobo en cuyos bajos estuvo Calzados Rubio”.
En último lugar, la formación de izquierdas se pregunta que “si el argumento técnico utilizado para esta actuación es la ampliación de la acera, ¿por qué ha de hacerse hacia adentro del parque en lugar de hacia afuera?” Y animan a la población a “plantar cara a esta actuación, si es necesario convocando a una concentración en torno al muro para evitar su derribo”, incluso.


sábado, 16 de junio de 2018


Revalorización de las pensiones ¿en qué quedamos?



LA REFORMA DE 2013 EN SU TOTALIDAD DEBE SER DEROGADA PARA PODER RECUPERAR LA REVALORIZACIÓN ANUAL DE LAS PENSIONES EN BASE AL IPC

Siendo el Sistema Público de Pensiones una responsabilidad del Estado, constitucionalmente establecida... es obligación del mismo cubrir sus déficits o necesidades de financiación en los Presupuestos Generales del Estado.



Las masivas movilizaciones de pensionistas han conseguido que del No hay dinero pasemos en poco tiempo al Sí hay dinero. Ya no es populismo, ni demagogia barata reclamar lo que iba a suponer una debacle para las cuentas públicas, propio de irresponsables, de ignorantes, o de gente egoísta e insolidaria. Es cierto que de por medio se han cruzado intereses espúreos, bien sea electoralistas (queramos o no estamos ya en campaña de las Autonómicas y Municipales del año próximo) o puramente partidistas: para el PP, mantenerse en el gobierno hasta el final de la legislatura y tratar de frenar su caída libre; para PNV, no tener que seguir lidiando con las manifestaciones más masivas y pertinaces de todo el Estado, en buena parte votantes propios; para Cs, aprovechar el río revuelto de un caladero de votos inexplorado hasta ahora por ellos. Nada que ver con la preocupación por el (mínimo) mantenimiento del poder de compra de las pensiones y de la calidad de vida de las personas, demandado a voz en grito por el colectivo de pensionistas.

En todo caso, lo importante ahora es analizar “la última oferta” que tenemos sobre la mesa en materia de pensiones, a expensas de que los Presupuestos Generales del Estado -actualmente en trámite de enmiendas- se aprueben y queden tal como han publicitado.

De momento, según parece, el pacto PP-PNV afectará a los dos elementos clave de la reforma de 2013 como Factor de Sostenibilidad del Sistema: de un lado, el Índice de Revalorización de las Pensiones (IRP) y de otro el Factor de Solidaridad Intergeneracional (FSI), por el que a los futuros pensionistas se les aplicará, en su pensión inicial, un coeficiente reductor (llamémosle por su nombre) en función del aumento de la esperanza de vida.

• En el caso del primero (IRP), en vez del 0,25% a que nos vienen condenando desde 2014, se aplicaría el 1,6% (lo que se prevé crecerá el IPC) en 2018 y 2019, de manera “puntual”, como aclara enfáticamente el nuevo Ministro de Economía. También, si la propuesta no es modificada, las Pensiones Mínimas tendrían un incremento mayor, hablándose de un 3%, con igual límite temporal. Por supuesto, ni palabra sobre la recuperación del poder adquisitivo perdido en años anteriores.
• En el caso del segundo (FSI), cuya entrada en vigor estaba prevista en enero de 2019, su aplicación simplemente se retrasaría a 2023.


En el “paquete” se incluye, asimismo, un “avance” de lo aprobado en 2011 para las Pensiones de Viudedad (y congelado por el PP desde 2012), que pasarán del 52% de la base reguladora de la pareja fallecida al 53% en 2018, para alcanzar el 60% en 2019 (si no vuelven a congelarlo). Ahora bien, esta “mejora”, según la propuesta del Gobierno, no alcanzará ni mucho menos a todas las pensiones de viudedad, y en particular no afectará a la mayoría de pensiones mínimas, más de 700.000 de las cuales tienen complemento a mínimos, que absorberán la teórica subida. Pero, además, para su aplicación a las de mayor cuantía, sus perceptoras (el 93% son mujeres) deben reunir una serie de requisitos (sobre los que por cuestión de espacio no me puedo extender) que, de no cumplirse, excluirá a buen número de ellas. Con la peculiaridad de que esta especie de complemento dejará de percibirse en caso de que en algún momento se deje de cumplir alguno de los requisitos exigidos.

Volviendo a la propuesta del pacto PP-PNV, lo que tenemos, en lo que se refiere a la revalorización de las pensiones, es el mero mantenimiento de su poder adquisitivo este año y el próximo, compensando sin más la subida de los precios. Pero, al mantenerse intocada la Ley 23/2013, quiere decir que en 2020 y años sucesivos (una vez pasados los procesos electorales, donde unos y otros se juegan muchos votos) la aplicación del 0,25% estará plenamente vigente; e igual ocurre con el FSI a partir de 2023.

Con todo, lo más grave es que no hay una sola medida que apunte al serio problema de ingresos de la Seguridad Social, con vistas a garantizar la sostenibilidad del Sistema Público de Pensiones, para los actuales y futuros pensionistas, de manera que la incertidumbre y las campañas orquestadas sobre su “insostenibilidad”, seguirán gravitando sobre el mismo. Nada de revertir unas reformas laborales que han provocado una precariedad en el empleo y una caída sin precedentes de los salarios (por lo tanto, de las cotizaciones); nada de una reforma fiscal para siquiera acercarnos a los estándares de países de nuestro entorno y similar desarrollo económico (nuestra presión fiscal está 7 puntos porcentuales por debajo de la media en la UE), de manera que las grandes multinacionales, la banca o las grandes fortunas no sigan teniendo unas cargas impositivas ridículas en comparación con lo que pagamos a Hacienda las trabajadoras y los trabajadores o las PYMES; nada de descargar a la Seguridad Social de gastos que le son impropios: desde los de personal y administración, que en el resto de Administraciones públicas corren por cuenta de los Presupuestos Generales del Estado, hasta las “tarifas planas” y otras rebajas en las cotizaciones que se hacen a las empresas, presuntamente para crear empleo; nada de destopar las bases de cotización de los salarios altos-muy altos...

Por último, siendo el Sistema Público de Pensiones una responsabilidad del Estado, constitucionalmente establecida (aunque no estaría de más “blindarlo” en la Constitución como derecho fundamental), es obligación del mismo cubrir sus déficits o necesidades de financiación en los Presupuestos Generales del Estado (PGEs), mediante transferencias a la Seguridad Social, y en ningún caso como “préstamos” que hipotequen su futuro, como se está haciendo en la actualidad.

En conclusión -y atendiendo sólo a lo más perentorio- la reforma de 2013 en su totalidad debe ser derogada, recuperándose la revalorización anual de las pensiones en base (como mínimo) al IPC y descartándose la penalización que supone para jubiladas y jubilados a futuro la aplicación del llamado Factor de Solidaridad Intergeneracional.

Esto no quiere decir que la lucha acabe aquí, sino que es un objetivo irrenunciable y alcanzable en este momento, si la movilización se fortalece y continúa. Porque, si con las medidas propuestas -de corto plazo de caducidad y para que todo siga igual- consiguieran su evidente propósito de dividir y desgastar las movilizaciones que hasta ahora se han venido desarrollando por colectivos de pensionistas y por los Sindicatos, podría decirse aquello de que hemos conseguido pan para hoy y hambre para mañana.

Ahora bien, la batalla por la sostenibilidad efectiva del Sistema Público de Pensiones y por la recuperación de los derechos perdidos en anteriores reformas es de largo recorrido y compleja, por sus ramificaciones en materia laboral, fiscal, etc. En otras palabras, implica un cambio del modelo de sociedad y disputar el poder a la derecha. Para ello, la movilización y nuestro voto son instrumentos fundamentales, pero también será imprescindible la unidad y el fortalecimiento organizativo de la clase trabajadora, hoy muy fragmentada.

Para terminar, quiero hacer mención a la espectacular presencia de mujeres en las movilizaciones por las pensiones y a su activismo creciente, desde antes de la histórica manifestación del 8 de Marzo. Es un dato esperanzador a destacar, prueba de la toma de conciencia de que han sido y son las grandes perjudicadas de lo que llamamos alianza capitalismo/patriarcado, que primero las ha explotado en el mercado laboral, asignándoles un papel subalterno y con empleos peor pagados, quedando luego a mucha distancia de los hombres, en cobertura y calidad de las prestaciones, en los Sistemas de Protección Social y especialmente en el de Pensiones.

SUSANA LÓPEZ. Pensionista Comisiones Obreras Madrid

martes, 12 de junio de 2018


Un gran acuerdo para salvar el bosque boreal de Dvinsky en Rusia



La región de Dvinsky, en el distrito de Arkhangelsk, al noroeste de Rusia, constituye un paisaje forestal intacto, de grandes áreas vírgenes dominadas por bosques no explotados. Hasta hace pocos años, la parte central del interfluvio entre los ríos Dvina y Pinega se ha mantenido en estado salvaje debido al difícil acceso y el relativamente bajo rendimiento de sus suelos. Es uno de los últimos paisajes forestales intactos que quedan en esta zona de la taiga media de Rusia, y representa el tipo de bosque dominado por piceas. Es uno de los paisajes forestales más valiosos de toda Europa.

Pero, tras más de 18 años de campaña, el pasado mes de abril Greenpeace Rusia y WWF Rusia llegaron a un acuerdo con todas las empresas madereras que operan en la región para proteger este bosque. La parte principal del territorio de la futura reserva había sido ya otorgada como concesión forestal para la tala, pero ahora, después de firmar la moratoria y antes de determinar los límites reales, se ha declarado una moratoria a la explotación forestal y la construcción de caminos forestales en un área de 300.000 hectáreas.
El acuerdo no ha dejado completamente satisfechas a ninguna de las partes, pero permite la protección de una vasta área de bosque virgen mientras mantiene una parte de los bosques para la explotación por parte de la industria forestal, sector que genera una parte importante de los empleos en los pueblos de la región.

Una vez alcanzado el acuerdo, se necesita todavía un año de trabajo intensivo para establecer la reserva, ya que es necesaria una mayor coordinación y especificación de los límites de la reserva en cada distrito y municipio. También hay que llevar a cabo procesos de consulta con la población local y los actores afectados. Los procedimientos para crear áreas naturales especialmente protegidas son complejos y requieren procesos que se dilatan en el tiempo.
En un planeta que pierde anualmente 2,5 millones de hectáreas de bosques de taiga, esta reserva de 300.000 hectáreas será una esperanza para preservar una muestra viable de este tipo de bosque que es un freno al cambio climático y un hábitat de fauna como el reno, lobo o el salmón.

Greenpeace agradece a quienes han apoyado durante todos estos años el trabajo y la campaña para la creación de esta reserva. Todavía queda mucho trabajo, pero podemos decir que hay esperanza para que una parte importante de esta región sobreviva como bosque protegido fuera de la explotación forestal.


GREENPEACE

viernes, 8 de junio de 2018


Diez pasos para feminizar la política



EL FEMINISMO, EJE CENTRAL DE LA ACCIÓN, CAMBIA EL ORDEN DE PRIORIDADES Y AMPLÍA LA POLÍTICA MISMA



Dos meses después del hito de la huelga feminista, ya sabemos que formará parte de la historia de nuestro país

Mucho se ha escrito sobre la huelga feminista. Lo que ha significado, los cambios que ha podido articular, las formas en las que ha innovado la práctica política, cómo ha puesto en valor la herramienta de la huelga y la ha resignificado… Muchas valoraciones, artículos, discursos. Casi dos meses después de este hito político, calificado como éxito, ya sabemos que formará parte de la historia de nuestro país.

Todas estas valoraciones han mirado a la huelga, al movimiento feminista y a las mujeres, lesbianas y trans que han sido sus promotoras y protagonistas. Toca ahora cambiar el punto de vista, y empezar a pensar qué tareas como Partido nos ha marcado la huelga, qué prioridades políticas debemos asumir y cómo seguimos colaborando desde nuestro espacio político en el fortalecimiento de esta hegemonía feminista. Porque somos un Partido vivo, permeable y conectado con las luchas sociales.

En este sentido, podemos afirmar que la huelga feminista del pasado 8 de marzo nos ha marcado varias prioridades políticas.

La primera de ellas es que nuestro modelo de país tiene que poner en el centro de nuestra propuesta, de manera inapelable, la sostenibilidad de la vida. Como bien ha señalado la economía feminista, una de las principales contradicciones del capitalismo actual es la de la reproducción social, que está llevando la crisis de cuidados hasta sus últimas consecuencias. Vivimos en un capitalismo que es absolutamente incompatible con la vida, que al mismo tiempo que necesita del trabajo de cuidados para funcionar, lo destruye. A esa lógica suicida debemos responder con un nuevo modelo de organización social de los cuidados, en el que la corresponsabilidad pase de ser una tarea a repartir en el ámbito de lo privado y las familias, a ser una obligación de la política pública y las redes de solidaridad.

La segunda prioridad marcada por el 8M ha sido la feminización de la política: convertir el feminismo en el eje central de la acción y la agenda política, cambiando el orden de prioridades y ampliando la política misma.

Para esta segunda tarea os presentamos, ‘Cómo feminizar la política en diez pasos’, un decálogo que pretende ser un resumen de lo que el movimiento feminista nos ha enseñado respecto a esta ingente tarea. Diez pasos enormes para avanzar en feminismo y que pueden ser nuestra guía para hacer realidad la feminización de la política.

Paso 1: Convertir el feminismo en el eje central de la acción y la agenda política. El feminismo no se hace solo el 8 de marzo.

Para dar este paso es esencial que introduzcamos el cambio feminista en el discurso, el programa y la imagen. Como ya hemos señalado, la sostenibilidad de la vida debe estar en el centro de nuestra política a nivel discursivo y programático, más allá de los elementos agregados parciales. Debemos desarrollar una imagen y un discurso que permita la identificación y el reconocimiento de las mujeres.

Paso 2: Incorporar la ética de la responsabilidad y los cuidados en las formas de militancia, en las dinámicas organizativas internas y de la política pública.

Trabajar en un nuevo paradigma ético, que se apoye en la ética de la responsabilidad y tenga muy presente el reconocimiento de las necesidades de todas y todos, que asuma nuestra vulnerabilidad y normalice la dependencia, dibujándola como un rasgo necesario y esencial de las relaciones humanas.

Paso 3: Transformar la política, cambiar el orden de prioridades e incluso la noción de lo que es o no importante.

La huelga feminista nos ha mostrado que lo que podía parecer poco importante –como la huelga de cuidados– ha permitido conectar a miles de personas. Feminizar la política también es cambiar la agenda, fijando prioridades nuevas.

Paso 4: Ampliar la política, entender que va mucho más allá de la práctica en partidos o instituciones.

Todo es política, y el feminismo también nos enseña eso. Es política no poder llevar a tu hijo al colegio o no llegar a fin de mes. Es política que te acosen por la calle y que lo hagan con impunidad. Es política cobrar menos por lo mismo y trabajar el doble. Hacer políticas feministas es relacionar lo micro con lo macro, lo personal con lo político, la dependencia con el TTIP y la libertad con las escuelas infantiles y las pensiones.

Paso 5: Hacer política desde las vivencias concretas y las experiencias colectivas. Poner el énfasis en lo cotidiano, lo micro, lo relacional, lo común y lo comunitario.

Feminizar la política es colocarse en otro lugar a la hora de enfocar la intervención y la participación política. Es hablar desde lo que nos quita el sueño, de nuestros problemas y lo que nos preocupa. Es que tomar conciencia de lo que nos une, de los sufrimientos y su rabia compartida con otros. Y desde ahí es autoorganización desde el conflicto como expresión de la militancia desde lo concreto. Es dar el salto del 'organizar a otros' o 'apoyar las luchas de (...)' a organizarse en primera persona.

Paso 6: Reescribir las reglas desde una perspectiva feminista, transformando los modos de relación. Situar lo relacional en el centro, que se oriente a construir formas estables de lo común, facilite encuentros, sincronice ritmos.

Cuando hablamos de introducir otras lógicas y principios de relación no lo hacemos desde un enfoque esencialista. Las mujeres no somos más participativas o cooperativas por nuestro sexo, sino por la acumulación de prácticas que han dado nuevos sentidos a roles y valores asociados al género, marginados en las sociedades patriarcales. La feminización de la política también es rescatar y poner en valor esas practicas y valores atribuidos a 'lo femenino' y darle un nuevo sentido orientado a la construcción del hombre y la mujer nuevos.

Paso 7: Trabajar desde el potencial transformador de las formas de hacer.

Poner en práctica otras formas de hacer política a partir de otras prácticas, más participativas, más horizontales, más relacionales, frente a las agresivas y competitivas que marca la práctica masculina hegemónica.

Paso 8: Caminar hacia formas de militancia más sostenibles con la vida, repensando los tiempos de militancia, haciéndolos compatibles con los tiempos de cuidado.

No se trata de que las mujeres militen más, sino de que todos organicemos mejor nuestros tiempos de militancia (incluso militar menos). Se pueden poner en marcha diversas medidas de gestión del tiempo (hora de inicio y finalización en cada reunión, órdenes del día con tiempos medidos…) y de método: organización y reparto de tareas.

Paso 9: Buscar un liderazgo transformacional que fomente el trabajo en equipo, la horizontalidad, la participación y el poder compartido.

Articular liderazgos colectivos que faciliten la participación de todas.

Paso 10: Feminizar lo masculino, cambiar la masculinidad.

Los compañeros tienen que aprender a pedir la vez. El feminismo ya ha denunciado, ahora toca que los hombres respondan.