martes, 8 de diciembre de 2020

 Los comunistas contra el Proceso de Burgos

EL PCE FUE CLAVE EN LA MAYOR MOVILIZACIÓN CONTRA LA DICTADURA

 Hace cincuenta años comenzaba el Consejo de Guerra

Nacida en 1958 a partir de algunos jóvenes nacionalistas insatisfechos con la pasividad e inacción del PNV, ETA sería en sus primeros años de vida un grupo dedicado al activismo cultural, las acciones propagandísticas pacíficas y el estudio y el debate.

Los militantes de ETA no cometerían un asesinato planificado hasta el 2 de agosto de 1968, día, mes y año del atentado mortal contra el comisario de policía, torturador y ex colaborador de la Gestapo Melitón Manzanas. Tras este atentado la dictadura decide dar un castigo ejemplar al incipiente movimiento armado que se está formando en el País Vasco, decreta el estado de excepción y detiene y encarcela a cualquier sospechoso.

En diciembre de 1970, Burgos, capital de la España franquista durante la Guerra Civil, acoge un consejo de guerra para juzgar a 16 militantes de ETA. Después de un juicio con escasas garantías, llega un duro veredicto: nueve condenas de muerte, cientos de años de prisión y millones de pesetas en multas. El juicio y las condenas desatan una ola de indignación entre antifranquistas de toda España y de todo el mundo. El PCE sería clave en organizar y extender las protestas, tanto en el País Vasco, donde era la fuerza más organizada, como en el resto de España y en Europa.

El acercamiento de los comunistas al nuevo nacionalismo vasco

A lo largo de 1970, el PC de Euskadi había buscado activamente un acercamiento a ETA, hasta el punto de realizar las gestiones necesarias para conseguir que el País Vasco francés fuera el espacio para albergar las reuniones de la turbulenta VI Asamblea de ETA. En junio de 1970, Euskadi Obrera elogiaba la evolución ideológica de ETA hacia posiciones de izquierdas cada vez más alejadas del nacionalismo tradicional. Las movilizaciones contra el Proceso de Burgos marcarían el momento de mayor entendimiento y confluencia entre los comunistas, el movimiento obrero vasco y ETA y el nacionalismo.

En vísperas del proceso, el ala filocomunista de ETA y el PC de Euskadi firmarían un manifiesto contra la represión, esta vez apoyando además una convocatoria de ámbito español -la jornada por la amnistía promovida por la Coordinadora de CCOO el 3 de noviembre de 1970- y llamando a una huelga general ceñida a las provincias vascas. Los conflictos internos y la debilidad de ETA, rota por la represión franquista, impedirían que la organización jugase un papel fundamental en las protestas contra el juicio, en las que los comunistas vascos, a través de su liderazgo en CCOO, se convertirían en la principal fuerza dinamizadora. Fuera del País Vasco,los comunistas también ocuparían un papel central en la extensión de las protestas que permitirían la mayor movilización antifranquista registrada hasta aquel momento y el ensayo de la huelga general con la que el PCE aspiraba a derribar a la dictadura. Santiago Carrillo afirmaría en enero de 1971 que la lucha por salvar la vida a los activistas de ETA juzgados en Burgos era «la causa de todos los españoles dignos de ese nombre».(1)


Entre diciembre de 1970 y junio de 1971, la dictadura decretaría el estado de excepción en toda España, deteniendo a 1221 personas. Lógicamente, las provincias vascas serían las que tendrían en proporción a su tamaño mayor número de personas detenidas (147 en Bizkaia y 59 en Gipuzkoa) pero también se producirían numerosas detenciones en Madrid (247), Barcelona (219) y Sevilla (73), la mayoría de ellas, como señala Pere Ysàs, de militantes vinculados al PCE, al PSUC y a CCOO. (2). El grito del acusado Mario Onaindia en el último día del juicio, ¡Gora espainiako langileak!
 (¡Viva la clase trabajadora española!), muy difundido en los medios comunistas, simbolizaría para estos la confluencia entre las reivindicaciones nacionales vascas, obreras y antifranquistas en general: «Al grito de GORA EUSKADI ASKATUTA de las ramblas de Barcelona, de la calle de Madrid, ha respondido el grito de Onaindia: ¡Viva la clase obrera de España!» (3)

Las repercusiones de una victoria del antifranquismo

La magnitud de la respuesta, sobre todo a nivel internacional, con peticiones incluso de clemencia del Papa, obligarían al franquismo a conmutar las penas de los condenados a muerte. El Proceso de Burgos daría además una enorme popularidad a las siglas ETA, relativamente desconocidas hasta entonces, tanto en España como a nivel internacional, y glorificaría a sus procesados que pronto dejarían de ser un colectivo homogéneo.

Las movilizaciones del Proceso de Burgos y la represión franquista alentarían un proceso de politización de amplios sectores de la juventud vasca. El marcado obrerismo del izquierdismo post-68, el auge de la conflictividad social en las fábricas y la respuesta solidaria en el resto de España contra las condenas a muerte, llevarían al sector más filocomunista de ETA a una revalorización del marco estatal español como espacio de lucha y a tratar de buscar alianzas más allá del nacionalismo. En 1972 cristalizaría la división de ETA, que ya se había puesto de manifiesto al comienzo de su VI Asamblea, entre una mayoría comunista, conocida como ETA-VI Asamblea, favorable a buscar alianzas con el conjunto de la clase trabajadora española, y una minoría, ETA-V Asamblea, partidaria de priorizar la lucha por la independencia a través de un Frente de Liberación Nacional de Euskadi. Los primeros confluirían con otros grupos de antifranquistas españoles alumbrando la organización trotskista Liga Comunista Revolucionaria-ETA VI Asamblea.Los segundos, a pesar de ser la minoría, serían los que muy pronto se quedarían con el prestigio adquirido por las siglas de ETA en el Proceso de Burgos.

La ruptura de ETA y el PCE

El proyecto del PC de Euskadi y del PCE de buscar un acercamiento a los jóvenes nacionalistas se quedaría muy a medias. En Euskadi, a pesar de los reiterados intentos del PC de Euskadi, no llegarían a cuajar los proyectos de hacer del partido algo similar al PSUC, capaz de aglutinar bajo unas mismas siglas obrerismo y catalanismo, clase trabajadora autóctona y nuevos catalanes procedentes de la inmigración. Tan solo algunos militantes de ETA a titulo individual y una minoría de ETA VI Asamblea, contraria al giro trotskista, ingresarían en el Partido Comunista, que en las elecciones de junio de 1977 cosecharía un sonoro fracaso en las urnas.

La evolución de ETA V Asamblea hacia una organización armada de carácter independentista, reacia a la colaboración con el antifranquismo español, la distanciaría definitivamente de un PCE descalificado con trazo grueso como socialimperialista. A pesar de ello, aún el PCE y CCOO jugarían un papel decisivo en las movilizaciones contra las últimas penas de muerte de la dictadura en septiembre de 1975. Ya en la transición democrática los comunistas impulsarían las primeras movilizaciones contra los atentados de ETA, dividida de nuevo, esta vez entre milis y polimilis. En los 90, cuando políticos, periodistas e intelectuales se conviertan en el blanco de ETA, dentro de la llamada estrategia de “socialización del sufrimiento”, algunos de aquellos mismos comunistas que habían luchado contra la represión durante la dictadura terminarían viviendo con escolta y medidas de protección. Sería el caso, entre otros, de José Luis López de Lacalle, ex militante comunista, fundador de CCOO de Euskadi y encarcelado por la dictadura, asesinado hace 20 años por ETA. Se cerraba así de alguna forma el círculo.

NOTAS:


1. Mundo Obrero, 8 de enero de 1971.

2. Pere Ysàs: Disidencia y subversión. Barcelona. Crítica, 2004, pp. 102-135.

3. Euskadi Obrera, 26 de enero de 1971.

DIEGO DÍAZ ALONSOHistoriador

Autor de Disputar las banderas / Los comunistas, España y las cuestiones nacionales (1921/1928). Trea. Xixón. 2019.

 

 

viernes, 4 de diciembre de 2020

 PCE: ni expulsiones en caliente ni ley de seguridad ciudadana

 

El Partido Comunista de España rechaza la sentencia del Tribunal Constitucional que acaba de avalar la constitucionalidad de la Ley Orgánica Seguridad Ciudadana (LOPSC), una norma que supuso un grave retroceso en el régimen de derechos y libertades en España y que debe ser derogada, tal y como está contemplado en el acuerdo de legislatura entre Unidas Podemos y el PSOE.

Lo más grave del pronunciamiento que hemos conocido hoy es la posibilidad de las devoluciones o expulsiones en caliente, algo que entendemos contrario al Derecho internacional y las más elementales normas de Justicia. La posibilidad de que una persona perseguida pida asilo y que en su pretensión de cruzar una frontera le sean garantizados todos sus derechos, con total transparencia, es puesta en cuestión con este tipo de prácticas. La situación actual de emergencia humanitaria de las personas refugiadas en el mundo, cuyo número no deja de crecer, requiere solidaridad y dejar de mirar a otro lado.

Con independencia de la sentencia conocida hoy, desde el PCE queremos recordar que aunque una medida sea declarada constitucional esto no significa que sea justa o que deba aplicarse necesariamente, máxime cuando está en juego la vida y la seguridad de las personas. En este sentido, reclamamos la erradicación inmediata de este tipo de prácticas, lo que requiere un pronunciamiento claro del Gobierno, acorde con los principios que inspiran su actuación. Lo anterior se refuerza con los propios argumentos del Tribunal Constitucional, que no avala cualquier tipo de actuación y que establece unas condiciones que, precisamente, no se cumplen en los casos que se han conocido. El Tribunal Constitucional insiste que sólo se podría aplicar en entradas individualizadas, no de manera colectiva, y que debe existir un pleno control judicial, algo que es imposible de garantizar cuando se producen actuaciones de hecho y se impide a los interesados tener una asistencia letrada durante la expulsión.

Por todo ello, el PCE reclama el abandono inmediato de este tipo de prácticas y un giro en la política migratoria, que profundice en la extensión las medidas sociales que ha venido adoptando el Gobierno, lo que supondría una oportunidad para construir avanzar en derechos y libertades frente a la ofensiva ultraconservadora. No adoptar una posición coherente conlleva el grave riesgo de dar alas al fascismo y de reforzar la campaña xenófoba de las derechas, que tenemos que afrontar desde la movilización social y políticas públicas coherentes.

El PCE quiere reconocer públicamente la labor desempeñada por las organizaciones sociales contra lo que suponen las expulsiones o devoluciones en caliente y la Ley de Seguridad Ciudadana, que han dado un ejemplo de perseverancia y valentía. Estamos convencidos que su lucha no ha sido en vano y que la denuncia a este tipo de prácticas acabará dando resultado.




martes, 1 de diciembre de 2020

 Reclaman a la nueva Ley de Residuos medidas concretas y efectivas de prevención

 

·         Reducción en cantidad y toxicidad de los productos de consumo: los de plástico de usar y tirar deben ser eliminados y los envases no deben contener aditivos químicos que sigan poniendo en peligro a la salud humana.


·         Cumplimiento al 100 % de su responsabilidad por parte de los productores: no puede ser que la ciudadanía esté pagando la mala praxis de los fabricantes.


·         Implantación transversal de la reutilización para botellas de vidrio y plástico, textil o productos menstruales: en nuestra sociedad actual es imposible optar por la reutilización.


·         Puesta en marcha inmediata de un Sistema de Depósito con cuotas para envases reutilizables: las personas deben poder retornar latas, botellas y bricks a la tienda para evitar que 30 millones de envases de bebidas cada día sigan contaminando nuestro entorno y mermando nuestra salud.

 

Estas fueron las ideas fuerza que más de una veintena de expertxs, científicxs, representantes públicos y agentes económicos nacionales e internacionales le piden a la nueva Ley de Residuos que a inicios de 2021 se discutirá en el Parlamento.

En el marco de la jornada virtual ‘Reflexiones sobre la nueva Ley de Residuos en España. Una oportunidad única frente a la Emergencia Climática’, organizada el pasado jueves 26 de noviembre por la Alianza Residuo Cero 1 en colaboración European Environmental Bureau (EEB), el alud de evidencias que reclaman un texto mucho más ambicioso que el anteproyecto de ley actual fue abrumador.

El evento se dividió en dos mesas de debate. La primera se centró en la prevención y la reutilización, el que debe ser el eje central de la nueva ley si se quieren atacar en el origen todas las consecuencias de la ineficiente gestión de residuos en el Estado español y a la vez contribuir a la lucha contra la emergencia climática, como destacó la directora de Rezero, Rosa García. «Existe un vínculo directo entre prevención y ahorro de emisiones. Por ejemplo, en Barcelona en 2019 se generaron 360.000 toneladas de CO2, lo que equivale al 10 % de sus emisiones. Si se gestionasen bien los residuos, estas emisiones se podrían reducir en un 36 %», afirmó García.

La apuesta por la prevención y la reutilización no sólo ha de traer avances ambientales, sino que sus beneficios  van mucho más allá. «La basura y el cáncer están muy relacionados. Hoy morirán en España 320 personas por cáncer y se diagnosticarán 800 casos más. Pues bien, el 95 % de estos casos estarán ligados con nuestros hábitos y exposiciones, especialmente a los plásticos, y no con nuestro ADN”, evidenció el doctor de la Universidad de Granada Nicolás Olea, que también reclamó que la voz de la comunidad científica sea más escuchada.

«La industria no puede pretender que un problema sistémico sea solo culpa de la ciudadanía», señaló Xavier Curto, responsable de lobby de Surfrider España. Esta reflexión fue refrendada por representantes municipales y autonómicos que exigieron al ejecutivo que deje de permitir que la gestión de los residuos la siga costeando mayoritariamente la ciudadanía, en vez de los fabricantes que ponen en el mercado sus productos de forma irresponsable.

“La Ley de Residuos tiene que incluir el Sistema de Depósito. Punto”. Así de contundente se mostró Juan  López de Uralde, presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Congreso de los Diputados y uno de los miembros de la segunda mesa del evento que se centró en el Sistema de Depósito para envases de bebidas. “La ciudadanía nos ha elegido para poner en marcha medidas que supongan un cambio real, como es el hecho de devolver latas, botellas y bricks a la tienda. Es un drama que en España las cosas sean tan difíciles por culpa de nuestra tradición caciquil», ahondó López de Uralde.

«El Estado español tiene un grave problema: Cada día, 30 millones de latas, botellas y bricks se pierden y acaban contaminando nuestro entorno. ¿La solución? Volver a vender las bebidas con depósito, como ya hacen en más de 40 lugares del mundo”, detalló Miquel Roset, director de Retorna y moderador de la mesa.

Pero la presión de la industria del ‘usar y tirar’ para evitar este tipo de cambios es asfixiante, como relató Julià Àlvaro, ex secretario de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana y que quiso recuperar esta práctica en la anterior legislatura. «Las resistencias vienen de las empresas que consiguen sus beneficios a costa de la depredación del medio ambiente y la salud de las personas. En nuestro caso, en la Comunitat Valenciana fueron principalmente Mercadona, Consum y Más y Más», confesó Àlvaro.

Estos grandes supermercados, junto a las grandes marcas de bebida y alimentación se aúnan alrededor de Ecoembes y Ecovidrio, organizaciones que mientras públicamente venden una realidad positiva, mueven hilos para que nada cambie, según describió Ximena Banegas de la Fundación Changing Markets. «Reciclos es el reconocimiento de que estamos ganando la batalla porque Ecoembes y sus empresas se han visto obligadas a hacer algo. El problema es que lo han hecho tan mal y de manera tan complicada que su único objetivo es impedir que el Sistema de Depósito se ponga en marcha. Han movido ficha, pero con una solución fake», ejemplificó el propio López de Uralde.

Para Europa, el fin al abandono masivo de latas, botellas y bricks no tiene nada que ver con este tipo de falsas soluciones, como ilustró el director de Zero Waste Europe Joan Marc Simón. «En Bruselas, no se discute si habrá o no Sistemas de Depósito, sino cuándo y cómo se pondrán en marcha y qué cuotas para envases reutilizables y criterios de ecodiseño incluirán. Diez estados miembros ya lo tienen y diez están discutiendo cuándo implantarlo”, clarificó Simón.

El evento de la Alianza Residuo Cero y el EEB tendrá continuidad en una segunda jornada el próximo 3 de diciembre que contará con una mesa específica sobre el compostaje y cómo puede ayudar a la reducción de residuos y recuperación de los suelos y finalizará con un espacio en el que representantes del Gobierno y las Comunidades Autónomas, la sociedad civil y empresas debatirán acerca del actual proceso de reforma de la Ley de Residuos. El encuentro será clausurado por Hugo Morán, secretario de Estado de Medio Ambiente.


Ecologistas en acción

sábado, 28 de noviembre de 2020

De la limosna a la justicia

 

LA DESIGUALDAD COMO CONSECUENCIA DE LA CODICIA Y LA CORRUPCIÓN

 Hay determinadas épocas del año, especialmente el tiempo navideño que se aproxima, en las que nos volvemos más generosos y benevolentes y, por tanto, más predispuestos a la caridad, tanto la cercana como la que solicitan las ONG que aprovechan el momento para intensificar sus campañas. La frecuente presencia de activistas callejeros de estas organizaciones nos invita al apoyo económico de todo tipo de causas humanitarias.


En principio parecería muy loable sustentar proyectos solidarios, realizar apadrinamientos, incorporarse al voluntariado… de no ser porque no suelen preguntarse las causas que han conducido a este perfil desigual entre países, regiones e incluso barrios de la misma ciudad. Por qué por nacer en determinadas zonas se corre diferente suerte. Hacer caridad (utilizaremos este término para referirnos a aquellos apoyos que no cuestionan la raíz del problema) puede parecer la mejor opción para aliviar las necesidades inmediatas de nuestros semejantes, sin embargo su alcance queda muy limitado si no realizamos el esfuerzo de cuestionar la desigualdad.

Utilizamos habitualmente el término pobre para referirnos a los países y áreas menos favorecidas del planeta, aunque el término adecuado sea el de empobrecido. Algunos de los Estados habitualmente incluidos en las posiciones más bajas de la lista de desarrollo son inmensamente ricos si atendemos a los recursos naturales, sean de su subsuelo o de su superficie. Ha sido la codicia de los países occidentales (es decir, enriquecidos) unida a la corrupción de las élites locales lo que ha sumido a los pueblos en la miseria, ante la mirada indiferente o cómplice de los países del Norte. En estos casos, trasladarles limosnas o contribuir a pequeños proyectos arregla muy poco porque las necesidades son mucho mayores y porque se precisan soluciones definitivas. Y lo peor es que puede dejar tranquilizadas muchas conciencias que no han sabido o querido llegar hasta la raíz de la desigualdad.

Pensemos en el caso de Haití y en general de los países centroamericanos, arrasados una y otra vez por desastres naturales y donde las ONG (y con ellas el apoyo de la sociedad civil de los países desarrollados) se han volcado detrás de cada suceso. ¿Se ha logrado mejorar la situación? Quizás para lo más inmediato (tiendas de campaña, mantas, alimentos) y con muchos matices, porque no siempre se ha garantizado la distribución ni la seguridad. Sin embargo, hasta que por parte de las Naciones Unidas, los gobiernos y otros organismos internacionales no exista una voluntad decidida de realizar construcciones sólidas y canalizar el agua dentro de un plan urbanístico digno, no habrá una solución definitiva. Porque no se remedia con pequeñas aportaciones particulares sino con un porcentaje significativo (recuérdese el 0,7% del PIB al que se comprometieron los gobiernos en la Cumbre de Estocolmo de 1972) que permita impulsar verdaderos proyectos de desarrollo sostenible.

Auténtica solidaridad

Mientras la solidaridad quede restringida a opciones personales, el sistema dormirá tranquilo pues verá cómo los pobres que genera tienen quién les socorra y además sin cuestionar el por qué de la pobreza. Hoy, que disponemos de información abundante sobre la situación en el mundo, es el momento de interrogarnos honestamente por la raíz de las diferencias sociales. No será difícil encontrar, junto a la corrupción, un comercio desigual que fija los precios de las materias primas lejos de los países de origen, que coloca barreras y aranceles a sus exportaciones, que les impone monocultivos y destruye su diversidad y recursos, que retiene las patentes o que traslada fábricas a los países del Sur para pagar salarios ínfimos e imponer duras condiciones de trabajo. Una voluntad decidida de terminar con la pobreza llevaría a generar unas condiciones de intercambio justas, la reducción/supresión de su deuda y la restitución de nuestros saqueos coloniales y postcoloniales. La aplicación del 0,7% (que hasta la fecha sólo cuatro países llevan a cabo) y las tasas a las transacciones financieras y especulativas (Tasa Tobin) podrían ayudar a disponer de cantidades suficientes para acometer, junto a adecuados planes de formación, definitivos proyectos de desarrollo integral.

La erradicación de la pobreza debe ser hoy la principal tarea para todo hombre o mujer de buena voluntad. Es un problema político y la tarea, por tanto, será la de apoyar a organismos y programas cuyo eje sea la justicia. Hoy sí sabemos cómo se puede terminar con la pobreza (cosa que no siempre fue posible), tenemos recursos y tecnología y lo único que falta es voluntad. Tengámoslo en cuenta cuando ejercitemos nuestro voto pues no todas las opciones son iguales: votemos a quien, decididamente, se comprometa con la erradicación de la pobreza. Nuestras nuevas autovías y trenes de alta velocidad pueden esperar y buena parte de los gastos militares y otras subvenciones inútiles podrían tener mejor destino.

Y paralelamente extendamos una cultura de auténtica solidaridad con los desfavorecidos. Las ayudas inmediatas pueden resultar necesarias en algunas ocasiones pero que no empañen el problema de fondo, el establecimiento de mayores cotas de justicia que nos hagan más dignos y refuercen la fraternidad entre las personas y los pueblos.

jueves, 26 de noviembre de 2020

 CONTRA LA PANDEMIA FASCISTA Y MONÁRQUICA


 No hay soledad porque no hay olvido. No hay olvido porque seguimos en la lucha por el camino que un día trazasteis.

Justicia, ¡quítate la venda de los ojos!

Hacía unos recados por el centro de Madrid y he chocado con un ejercicio de recuerdo reivindicativo, lleno de amor, fuerza, lucha y emoción.

Caminaba por la calle Atocha y a la altura del número 55 observo un hilo humano depositando claveles rojos en el monumento El Abrazo en la Plaza de Antón Martín. Las familias de los abogados de la matanza de Atocha, sus abogadas y abogados y la fundación que lleva su nombre. Sospecho que el alma de Genovés les acompañaba, agradeciendo una vez más el buen uso de su obra.

Frente a la injusticia cometida por la justicia, protestaban en silencio, como sucediera en el entierro en 1977 de sus seres queridos y camaradas, por la puesta en libertad del asesino Carlos García Juliá tras condonarle una pena pendiente de más de 10 años de cárcel.


Mientras observaba, compartía los sentimientos de dolor e indignación como colectivo de lucha y reivindicación de la memoria de esa España a la que con tanto interés quieren mantener oculta. ¿Por qué será? Al mismo tiempo pensaba en sus sentimientos más íntimos. Arrebataron la vida a quienes fallecieron tan jóvenes, alegres y llenos de ilusión que trabajaban por un futuro libre y justo. Durante el resto de su vida, cada latido de corazón, cada golpe de aliento de los supervivientes fue y es un dolor insoportable. Y sus familias…

Ha sido breve, en igual silencio se han retirado hacia su cotidianeidad. He reprimido las ganas de correr hacia el grupo y fundirme en un silencioso abrazo infinito como agradecimiento de quienes no estábamos presentes. Pero no hacía falta, sospecho que lo saben. Han recogido el testigo, no se han rendido y siguen luchando por la justicia y la democracia. Ahí están cada 24 de enero y durante cada día de cada año desde 1977.

Vivimos con preocupación momentos de pandemia sanitaria que ha tenido principio y tendrá fin pero vivimos con horror los años/siglos de pandemia fascista y monárquica perfectamente selectiva con las clases sociales. La tragedia es que para esa pandemia hace también años/siglos que sí existe vacuna y el poder del capital no permite inyectarla.

Salud camaradas, compañeras y compañeros, a quienes os fuisteis y a quienes os habéis quedado. A quienes venís a continuación. No hay soledad porque no hay olvido. No hay olvido porque seguimos en la lucha por el camino que un día trazasteis.

Y permíteme camarada Sarabia que a modo de hasta pronto utilice las palabras que durante tantos años salieron de tus labios, de tu corazón, y “pronuncie sus nombres despaciosamente porque así cobra sentido la historia y ponen armonía en el universo: Luis Javier Benavides Orgaz, Lola González Ruiz, Serafín Holgado de Antonio, Luis Ramos Pardo, Ángel Rodríguez Leal, Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, Miguel Sarabia Gil, Francisco Javier Sauquillo Pérez del Arco, Enrique Valdelvira Ibáñez”.

MICAELA S. GIL 

 

martes, 24 de noviembre de 2020

 PCE: el 25N contra las violencias machistas

Este 25 de noviembre que se da en el contexto de la crisis social y económica fruto de la pandemia del Covid-19, las mujeres sufrimos la violencia machista en nuestros hogares más silenciadas, más invisibilizadas y más agudizadas. El confinamiento, la pérdida de empleo y el teletrabajo nos ha recluido en casa, muchas a merced de maltratadores y otras que como cabezas de familia se han visto desamparadas por la falta de corresponsabilidad desde todos los ámbitos: administraciones, empresas y hogares.

Durante las primeras seis semanas de cuarentena se realizaron más de 4.000 detenciones por violencia machista. Aumentaron en más del 50% las llamadas al 016 y más de un 100% su uso online. Y en lo que llevamos de año 37 mujeres han sido asesinadas víctimas de violencia machista.

Asimismo, la pandemia del COVID-19 ha agudizado la desigualdad entre mujeres y hombres y de clase que sufrimos las mujeres. Fuimos las protagonistas con un gran riesgo de contagio en el ámbito sanitario y de los cuidados (empleadas del hogar y atención domiciliaria). Incluso en otros servicios esenciales como el comercio, la alimentación y la limpieza de hospitales. Y desde que se ha iniciado el curso escolar también es esencial otro sector feminizado, el del profesorado que ha reanudado las clases sin medidas suficientes que reduzcan el riesgo de contagios.

Por otro lado, se estima que la nueva crisis económica va a afectar potencialmente a las mujeres más vulnerables que, en muchos casos, dependen económicamente de sus parejas.
La alianza del sistema capitalista y patriarcal se hace más estrecha en condiciones de crisis y nos sitúan aún más indefensas ante las violencias que sufrimos las mujeres, una cruel realidad que viene reflejada en el resultado de la macro encuesta presentada recientemente por el Ministerio de Igualdad, al desvelar que en España más de 11’5 millones de mujeres hemos sufrido violencias por el hecho de serlo.

La macro encuesta refleja las limitaciones y las insuficiencias de una ley de violencia de género que no abarca todas las violencias machistas que sufrimos las mujeres, que permite interpretaciones de sesgo patriarcal y que cuestiona a las víctimas. A eso añadimos la Justicia Patriarcal, misógina y reaccionaria contra las mujeres que sufren violencias machistas, hijos e hijas.

¡Basta ya de violencia institucional! Es imprescindible la reversión de los servicios privatizados a públicos de calidad que garanticen la atención, el buen trato y la protección de las víctimas de violencias machistas.

Sin embargo, hoy las mujeres unidas, podemos ganar a la alianza criminal del sistema capitalista y patriarcal. Por ello quienes la defienden nos temen, nos amenazan y nos criminalizan con falsas acusaciones al feminismo y a las feministas.

Ellos nos quieren en casa, ellos nos quieren sometidas a las violencias y a la desigualdad, ellos nos quieren para su servicio sexual, prostituidas y esclavizadas. Para sus deseos que no derechos reproductivos, utilizadas como incubadoras. Por ello no podemos aceptar ni tolerar más discursos que provengan del trifachito de VOX, de C’s o del PP, que niegan las violencias machistas y acusan a las mujeres feministas de feminazis.

Hoy las mujeres unidas, podemos ganar a la alianza criminal porque tenemos en Unidas Podemos un altavoz en el gobierno y en el Ministerio de Igualdad.

Desde el PCE reconocemos que es un avance el anteproyecto de ley de libertad sexual que inició su tramitación el pasado 3 de marzo y al que el Ministerio de igualdad ha incorporado más de 70 alegaciones.

Vemos con satisfacción las medidas que hacen referencia a la infancia como víctimas de violencia sexual y la incorporación de otras violencias, en la prevención, atención y reparación. La futura ley considera violencias sexuales las recogidas en el Título VIII del Código Penal: agresión, exhibicionismo y provocación, prostitución y corrupción de menores, mutilación genital femenina, el matrimonio forzado, el acecho y la trata con fines de explotación sexual, así como la difusión digital de actos de violencia sexual, pornografía no consentida y extorsión sexual. Y se recogerá también como violencia en la reforma de la ley del aborto “los úteros de alquiler”.

Desde el PCE vamos a seguir en la lucha contra este sistema capitalista y patriarcal que explota, maltrata y mata. Llamamos a la unidad, porque juntas somos más fuertes. Tenemos las piezas a favor, podemos ganar la partida.

¡Jaque al patriarcado y al capital! ¡Vivas nos queremos!



 

domingo, 22 de noviembre de 2020

 El giro de timón del techo de gasto

QUE LA IZQUIERDA ESTÉ EN EL GOBIERNO NO ES SUFICIENTE. SERÁ LA GENTE CORRIENTE LA QUE EMPUJARÁ LOS SIGUIENTES CAMBIOS

Pasar de un techo de gasto inferior al 10% sobre el PIB, que aprobaron PP y Ciudadanos, a llegar este año al 16,6%, explica el pánico de las élites

La respuesta inicial a la devastadora crisis económica que ha seguido a la emergencia sanitaria del Covid19 ha evidenciado una forma diferente de abordar las recesiones económicas desde los Estados.

La aprobación del nuevo techo de gasto para 2021 ha consolidado ese giro de timón y cambiado el rumbo. La subida para el próximo ejercicio en más de un 53% con respecto al aprobado para 2020, 68.488 millones de euros, no solo supone un récord de incremento en la serie histórica. Demuestra que la presencia de Unidas Podemos en el gobierno de coalición es útil para la vida de la gente.

Parece que fue ayer pero hace solo poco más de dos años de la moción de censura que desalojó a Rajoy de la Moncloa. Una de las últimas decisiones tomadas por el Partido Popular fue actualizar el programa de Estabilidad 2018-2021 enviado a la Comisión Europea [1] en el que definía la profundización de la senda de reducción del gasto público sobre el PIB hasta llevarlo al 38,6% en 2021, el nivel más bajo en 12 años y uno de los más bajos de toda Europa.

El cambio de gobierno debería haber planteado desde el primer momento una ruptura con la agenda de recorte y jibarización de gasto e inversión pública. Pero el PSOE no respondió de forma inmediata con un cambio en relación a las políticas austericidas. Fueron necesarias duras negociaciones para lograr la aprobación del techo de gasto para 2019 y conseguir una subida del 4,3% y 5.230 millones sobre el aprobado por el PP. Fue un avance pero insuficiente para revertir la dinámica de años de planificado descenso del presupuesto público. Como todos y todas sabemos, la cosa no acabó bien y los presupuestos no vieron finalmente la luz. Elecciones por partida doble y gobierno de coalición con la presencia de Unidas Podemos en el mismo.

El 11 de febrero, el Consejo de Ministros y Ministras aprobó los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública de 2020. Hace 8 meses el techo de gasto del Estado para 2021 se estableció en 131.437 millones de euros [2] con una subida del 5% y 6.230 millones sobre el aprobado en 2019. Era una sensible subida, aunque insuficiente para esa coyuntura, pero la pandemia lo ha cambiado todo y lo aprobado se convirtió en obsoleto en solo un mes.

Si antes era necesario un giro de timón, las brutales consecuencias de la crisis que ha acompañado a la pandemia, han convertido en imperioso ese cambio de políticas.

Y se ha producido

Después de años diciéndonos que las políticas austericidas eran la única forma de abordar económicamente las crisis, la presencia de Unidas Podemos en el gobierno de coalición, ha inclinado la balanza del lado de la mayoría social.

Pero incrementar el techo de gasto más de un 53% solamente es un primer paso. Ni mucho menos estaban las cosas bien para la clase trabajadora antes de los recortes. Nuestro país destina casi 48.000 millones menos que la media de los países de la Unión Europea en políticas de protección social, pensiones, sanidad y educación. Ese es el primer reto.

Por eso la aprobación del techo de gasto y en unos meses de los Presupuestos para 2021 es una buena noticia para la clase trabajadora. Pasar de un techo de gasto inferior al 10% sobre el PIB que aprobaron PP y Ciudadanos, a llegar este año al 16,6%, explica el pánico de las élites. No quieren perder ni sus privilegios, ni la obscena parte de la tarta de la que se apropian. No se van a quedar parados. Habrá que defender los avances.

Y también toca conseguir que la subida del techo de gasto se traduzca en mejoras para la vida de la gente sencilla y precarizada. Hay que seguir dando pasos que consolidarán e incrementarán los avances. Pero eso ocurrirá sí y solo sí, la movilización social empuja la acción del gobierno en el que están nuestras compañeras y compañeros.

Si alguien cree que, por el hecho de que está la izquierda en el gobierno, las soluciones nos vendrán dadas desde el ámbito institucional, se equivoca. Será la gente corriente la que empujará los siguientes cambios, multiplicando el efecto de nuestras diputadas y diputados.

ARLOS SÁNCHEZ MATO  Responsable de Políticas Económicas de Izquierda Unida

 Profesor de Economía Aplicada UCM